Muertos de 1ª y de 2ª


La pronta y apapachada respuesta gubernamental tras el asesinato de dos estudiantes de posgrado del Tecnológico de Monterrey, se diferencia notablemente de la ocurrida después que lo mismo ocurriera a 16 jóvenes –estudiantes de bachillerato en su mayoría-, de Ciudad Juárez. Su calidez en una, en la cual se hizo presente la misma esposa del Ejecutivo, Margarita Zavala, con las y los familiares dolientes, y su intransigencia en otra, en la cual optó por descalificar a los muertos como “pandilleros” para después negarse a recibir las protestas de los deudos, hacen suponer que para Felipe Calderón existen victimas de primera y de segunda en su fallida guerra contra el narcotráfico. Afortunadamente para la comunidad universitaria mexicana, la generalidad de los estudiantes de instituciones como la UNAM, IPN, UACH, IPN, UANL, etc, se solidarizaron en el luto con sus pares del Tec. Ante la insensibilidad casi fascista del Gobierno mexicano – que incluso obligó al rector del Instituto regiomontano, Rafael Rangel Sostmann, a negar que fueran integrantes del sistema que dirige-, una vez más la ciudadanía da ejemplo de humanidad.