Morelos: Comunistas y URCAIZ protestan en alcaldía de Jojutla


La Unión Revolucionaria de Comerciantes Artesanos Indígenas Zapatistas (URCAIZ) y el Partido Comunista de México se dan cita a las 10.00 am a las afueras del palacio municipal de Jojutla, estado de Morelos (centro de México) para pedir la destitución de la policía del municipio, que el 26 de abril del pasado año reprimió violentamente a comerciantes ambulantes de este municipio, entre ellos a niños y mujeres embarazadas.

El plan es romper el cabildo que sostiene el gobierno, reuniéndose todos los compañeros de ambas organizaciones se da paso a entrar, nos informa un compañero de la URCAIZ que el 1er cabildo de la alcaldesa se supone sería a puertas abiertas para atender a los ciudadanos, pero la vista nos muestra todo lo contrario, por lo cual se da paso a lanzar consignas: “Los policías no son trabajadores, son el brazo armado de los explotadores” “¡Exigimos la destitución de la policía municipal!”

Una persona sale a atendernos, el secretario municipal Misael Domínguez, quien pide se forme una comisión para entablar el diálogo, se le contesta que no es necesario, que la única exigencia es la destitución de la policía municipal, y se sigue con las consignas en el aire. Los miembros del cabildo salen, entre ellos la alcaldesa Hortensia Figueroa Peralta del PRD, quien nos insiste en hacer una comisión para entablar diálogo. Se murmura entre los compañeros lo que ya se sabe, que es la misma cantaleta, solo tratan de calmar las aguas. Se le contesta lo mismo que no es necesario que es clara nuestra exigencia: la destitución de la policía.

La alcaldesa, viendo que no crearíamos tal comisión, pidió de forma descarada mostráramos las pruebas de tal acontecimiento, para poder proceder y expulsar a los policías responsables de tales acciones. Tal propuesta parece una burla pues el gobierno anterior prometió hacer lo mismo sacar a los policías represores y violentos, pero no pasó nada. Compañeros que se encontraban en la acción declaraban que tales y tales policías pasaban y se burlaban de ellos y que en ocasiones pateaban sus mercancías. Por otro lado también respondimos que en todos los medios salió la violenta represión, que esas eran las pruebas, la alcalde contestó que lo sucedido en el pasado gobierno anterior no era su responsabilidad. De forma inhumana respondió que ella no podría hacer tal proceso por un “capricho”. Como si fuera un capricho ver al hijo o a la madre, a la esposa gritar y sangrar por los abusos de los supuestos hombres del orden, y por ello y de forma consciente pedir su destitución.

Posteriormente la alcaldesa sacó el clásico argumento de los gobiernos burgueses, ustedes pueden hacer lo que quieran sin romper las leyes, a nosotros nos toca hacer lo que la ley nos obliga, claramente nos esta diciendo que utilizarán la fuerza pública en nuestra contra.

Viendo que esto solo giraba en círculos, un compañero del PCM contestó a todos que era claro que este gobierno, es el mismo gobierno anterior, que solo protege los intereses de la burguesía, sin ninguna diferencia de este supuesto partido de izquierda. Abundó que ningún partido inscrito en el IFE muestra los intereses de las masas trabajadoras, todo lo contrario, por lo cual nos retiramos.

Sin los métodos librescos, en la acción práctica se dejó en claro a los compañeros comerciantes que la exigencia de destituir a la policía que los agredió es imposible de realizar en los marcos del Estado burgués, pues perdería su carácter natural de instrumento de opresión de la clase explotadora hacia los explotados.

El contingente del PCM como de la URCAIZ se retiran exclamando con la sangre hirviendo, un grito de guerra: “Ni PRI ni PAN ni PRD, el pueblo unido por el poder”.

(Texto tomado de El Comunista)