¿Cuba recluta jóvenes de EEUU para derrocar a la Casa Blanca?


LOS ÁNGELES, CA. —En las recientes semanas he buscado alguna beca que me permita estudiar un posgrado en Estados Unidos. Pero las posibilidades para un mexicano son nulas si no estás adscrito a una universidad, o cuestan mucho dinero, o dependen del Consejo Nacional para la Ciencia y la Tecnología (Conacyt) al cual, no casualmente, le han recortado más del diez por ciento de su presupuesto para el año 2017, reduciendo mis posibilidades –y las de millones de profesionistas más–, a lo mínimo.

Aquí es cuando me arrepiento de no ser cubano. No por malinchismo, sino porque, no casualmente, el gobierno de Estados Unidos ha implementado un programa para que estudiantes de Cuba vayan a estudiar a ese país sin mayor problema; es más, Washington se encarga de pagarles el viaje, los estudios y hasta les hospeda con familias dentro del país. ¡Qué suerte tienen!

Se trata del programa de becas de World Learning, una organización que se presenta como “sin fines de lucro” dedicada a brindar a estudiantes del mundo la “experiencia de estudios internacionales”.

Y todo va bien y luce correcto tratándose de una iniciativa social; hasta que uno se da cuenta que sus proyectos actualmente están financiados por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

¿Y qué con eso?

Bueno, la USAID es una institución gubernamental estadounidense, dependiente del Departamento de Estado, que se encarga de dar dinero a diversas organizaciones sociales nacionales e internacionales, para operar proyectos que son del interés político del gobierno de los Estados Unidos. Es, pues, la mano que mece la cuna donde yacen cantidad de iniciativas de fachada social, pero que son, en realidad, programas políticos de la Casa Blanca.

Cuba, por supuesto, es uno de sus principales objetivos. De ahí que World Learning tenga especial interés en llevar estudiantes cubanos a Estados Unidos. Estos llegan, se acomodan, asisten a clases y de regreso a su hospedaje en casas de familias locales, se convierten en el objetivo de cuestionamientos e ideas, paseos, regalos y supuestas amistades –todo un escenario de pacotilla–, con el objetivo de convertirlos en opositores el Gobierno cubano. Además, son constantemente asediados por las y los representantes de la organización con ejemplos de cierto tipo de vida estadounidense en relación a diversidad sexual o libre expresión, imaginándose que en Cuba eso no existe.

No lo digo yo. Fueros los propios jóvenes cubanos y cubanas quienes denunciaron esto a través de redes sociales. En twitter, particularmente, mediante los hashtags #EstudiantesDenuncian y #NoManipulenEstudiantes.

Me llama particularmente la atención lo que dijo el estudiante Alejandro Sánchez Fernández, uno de los jóvenes cubanos que fueron seleccionados por World Learning, cuyo testimonio fue recogido por el blog “Mi cuba por siempre”.

El alumno del Instituto Preuniversitario Mártires del Porvenir, con sede en La Habana, denunció la prohibición que les hizo World Learning de usar redes sociales o cámaras fotográficas –algo curioso considerando que Estados Unidos ataca a Cuba constantemente diciendo que en la isla se censura el internet–:

“Nos planteaban que no podíamos entrar en las redes sociales ni colgar fotos, información, ni lo que estábamos haciendo. Según ellos por nuestra propia “seguridad”. Sin embargo, me pareció extraño que quienes patrocinaban la beca lo hacían constantemente. Después de un tiempo decidimos también usarlas, sobre todo Facebook. Entonces ellos se hicieron amigos de nosotros en esa red y controlaban las cosas que poníamos.”, denuncia.

Sánchez Fernández igualmente explica la ignorancia de los pobladores estadounidenses con respecto a la situación política, cultural y social de Cuba, destacando las opiniones prejuiciosas al respecto:

“Nos dimos cuenta también de que existía un desconocimiento del tema Cuba al hablar con los pobladores. Es una desinformación tan grande que ellos referían que aquí hay falta de libertades religiosas, discriminación por orientación sexual, que no podemos ver películas norteamericanas, que está prohibido hablar inglés, que queman las banderas de Estados Unidos y que se violan los derechos humanos”.

Pone como ejemplo la presunción de las y los organizadores de World Learning sobre los llamados “padres fundadores” Thomas Jefferson o James Madison a cuyas casas les llevaron “e intentaban hacérnoslos ver como los mejores del mundo, conociendo nosotros que ellos expresaron siempre el interés de su Gobierno de apoderarse de Cuba”, relata Alejandro Sánchez Fernández, apuntando que, las y los estudiantes cubanos les cuestionaron que estos personajes eran esclavistas y tenían 300 y 700 esclavos, respectivamente, a lo cuales no liberaron después del triunfo de la revolución estadounidense.

“En un momento le preguntamos a la museóloga por qué no los liberaron, y esta argumentó que era parte de su economía… Se le vio sorprendida cuando le comenté que quienes iniciaron la guerra de independencia en Cuba, como Carlos Manuel de Céspedes, su primer gesto fue liberar a los esclavos”, relata.

Por supuesto que esto no es la primera vez que ocurre.

En el año 2013, Associated Press (AP) dio a conocer que la USAID desarrolló un programa digital de reclutamiento contrarrevolucionario entre la juventud cubana mediante una red social llamada “Zunzuneo”. Y no está de más recordar que desde 1992 opera en Miami el vetusto Radio y TV Martí, cuya señal viola el espacio radioeléctrico cubano, enviando noticias falsas y otras opiniones hacia la isla, con fines de escándalo. En suma, la USAID –vía el Departamento de Estado–, destina 30 millones de dólares cada año a este tipo de actividades ¿El resultado? Bueno, considerando que ya vamos para 57 años de Revolución en Cuba, parece que no les ha funcionado del todo.

Lo verdaderamente triste del caso es que, se supone, Estados Unidos pretende hacerse pasar como buen vecino, queriendo normalizar sus relaciones con Cuba. Pero el programa de becas World Learnng es una burda manipulación a espaldas del gobierno cubano, el pueblo y los jóvenes de la isla. Este tipo de iniciativas se realizan de manera clandestina y con fines no declarados para la subversión; y son, en la práctica, un intento por emprender una guerra psicológica en tanto pretende manipular el pensamiento de las nuevas generaciones cubanas.

Así, el gobierno de EEUU pretende desunir a la sociedad civil del Estado cubano. Es verdaderamente ridículo que Washington no supere, desde 1959, que las y los cubanos les echaron de la isla para tener soberanía y autodeterminación. Se niegan a aceptar, desde hace más de medio siglo, que Cuba ya no es lugar de sus sucios negocios.

De tal manera, estos programas financiados por la USAID violan las normas cubanas para las relaciones bilaterales con EEUU, que, se supone, se basan sobre el respeto a la soberanía de ambos países ¿O es que Cuba está reclutando jóvenes estadounidenses para propagar el socialismo?

Estas cosas generan desconfianza en el proceso de normalización. Es preciso decir que, en efecto, Cuba y sus instituciones están facilitando, implementando y promoviendo vínculos con estudiantes de Estados Unidos; pero no hay asuntos turbios en ello. Pregunte usted a cualquier joven “yuma” que ande por La Habana o cualquier otra provincia. Son los propios jóvenes cubanos quienes se oponen a la injerencia de otros países en los asuntos internos de la nación y a ser utilizados con fines nocivos.

Y no es que Cuba se oponga al trabajo de las organizaciones de la sociedad civil; pero se opone a que se le use con fines injerencistas. Es claro que, teniendo la isla uno de los mejores sistemas educativos del mundo según la UNESCO, las juventudes cubanas no necesitan de programas como World Learning. Lo que necesitan –y demandan–, es el fin del Bloqueo económico y comercial impuesto por Washington que les priva de acceso a tecnología e insumos para desarrollar sus investigaciones.

Que Estados Unidos aplique una estrategia de tenaza, llamando con canto de sirenas a estudiantes cubanos a obtener becas y beneficios, mientras mantiene su asedio económico contra la isla, es demasiado cinismo. ¿Hasta cuándo? Y si bien no sorprende que la Casa Blanca tome estas acciones y la prensa asociada a ella no diga nada al respecto, no por ello deja de indignar.

(Un artículo original para Los Ángeles Press)

¿Qué opinas? Tu comentario es importante

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s