Fundación Konrad Adenauer: ¿qué hace realmente en México?


Mi abuelo les llamaba hipócritas. Sí, a esos que te dicen una cosa y por el otro, hacen exactamente lo contrario. Mentirosos, perversos, psicópatas, según el psicoanálisis. Y, en efecto, eso son; por lo que,  ¿cuánto peor si se trata de una organización que pasa como benéfica, cuando, en realidad, apoya el terrorismo político? Por ejemplo, la alemana Fundación Konrad Adenauer (KAS, por sus siglas), y ahora explicaré por qué.

La KAS es una fundación que se hace pasar como promotora de los “ideales demócrata cristianos”. Funciona con dinero del gobierno alemán y es patrocinadora, por ejemplo, del Premio Alemán de Periodismo Walter Reuters, que tiene lugar en México. Aquí me detengo un poco porque, es precisamente en México, donde la KAS da cátedra de hipocresía. Y es que, mientras se hace parte de un galardón periodístico que dice apoyar el trabajo sobre derechos humanos, en el mismo territorio mexicano, también financia operaciones de terrorismo político contra otro país, Cuba, con quien, por cierto, el Gobierno mexicano sostiene relaciones bilaterales y Alemania, también.

Vale la pena decir que la KAS es astuta en sus movimientos. Porque para sus labores bonitas y de buena cara, funciona con dinero alemán; en tanto que, para sus maniobras oscuras, opera con dinero que le dan instituciones de Estados Unidos como la National Endowment of Democracy (NED), creada por Ronald Reagan para operaciones encubiertas de la CIA.

La KAS financia el terrorismo político en México contra Cuba con dinero estadounidense, desde hace tiempo.

Pero recientemente lo ha vuelto a hacer. Así, del 24 al 26 de mayo pasado, la Fundación Konrad Adenauer organizó y patrocinó un evento en territorio mexicano con el objetivo de conspirar contra el gobierno cubano.

Se trató de una reunión con miras al llamado “VI Encuentro Caminos por una Cuba Democrática”, previsto a realizarse en septiembre de este año. En ella, la KAS se preocupó por intentar unificar a la, de por sí, dividida y desprestigiada contrarrevolución cubana y discutir su financiamiento. El problema que enfrentan los alemanes es que los anexionistas cubanos están peleados entre sí, básicamente, por dinero. Que por qué a unos les dan más dólares que a otros, que yo quiero más, y cosas así…

¿Quién participó de la reunión? Bueno, la KAS hizo gestiones ante organismos institucionales de México para garantizar la presencia de los anexionistas cubanos Fernando Palacio Mogart, Eroisis González Suárez, Boris González Arenas, Roberto Díaz Vázquez, María Elena Mir Marrero, Hildebrando Chaviano y Roberto Jiménez Gutiérrez.

Sin embargo, la reunión fue un fracaso. La KAS no pudo cumplir sus expectativas porque los intereses personales y el gusto por el dinero, parece ser insuperable entre los contrarrevolucionarios cubanos. Pero debo ser justo, ya que el único punto en el que se tuvo consenso fue en la reestructuración de la llamada Mesa de la Unidad para la Acción Democrática (MUAD), una organización que busca el re-anexionismo de Cuba a Estados Unidos, pero que perdió protagonismo recientemente ya que su líder, Manuel Cuesta Morúa, fue acusado de corrupción…. por los propios contrarrevolucionarios.

 

De modo que parece lejana, muy lejana, la época cuando la KAS pudiera cumplir el objetivo, largamente anhelado por sus patrocinadores en Estados Unidos, de ver derrocado al Gobierno revolucionario de la isla. Y peor, con sendos agentes de una contrarrevolución que no se destaca precisamente por su inteligencia u honradez. Mientras tanto, ¿qué pasaría si los gobiernos de México y Alemania se enteran de lo que anda haciendo la Fundación Konrad Adenauer a sus espaldas?

Cómo Marx salvó a China


Discursos aquí, conferencias allá, pero el único lugar donde realmente se celebraron los 200 años del nacimiento de Karl Marx fue en China. Con dos eventos: el primero, la donación de una enorme estatua del filósofo a la ciudad de Treveris, Alemania, donde nació el autor de El Capital; el segundo —y más importante—, un evento oficial en la Sala del Pueblo en Beijing, con un discurso de más de media hora emitido por el presidente chino, Xi Jinping, en el cual reiteró el carácter comunista de la China del siglo XXI.

“Es perfectamente correcta para la historia y el pueblo optar por el marxismo, así como para el Partido Comunista de China lo es inscribir el marxismo en su propia bandera, para adherirse al principio de combinar los principios fundamentales del marxismo con la realidad de China y adaptar el marxismo continuamente al contenido chino y los tiempos”, dijo XI, en un evento sumamente difundido en los canales estatales y privados.

Se trata de uno de los tres presidentes más poderosos del mundo saliendo a dar un discurso difundido por todo el mundo acerca de Marx. Esto debió retorcer la bilis del teórico estadounidense Francis Fukuyama, quien declaró el “fin de la historia” y de la lucha de clases tras la caída del muro. Fukuyama mintió. Marx y el socialismo siguen vivos y China pone sobre la mesa su propia evidencia.

El marxismo es una guía, dijo Xi, y tiene razón. China pudo adaptar el socialismo científico a su realidad compuesta de una inmensa diversidad de territorios, más de 400 etnias y 1, 500 millones de habitantes, todo, envuelto en diez mil años de historia como nación. Debido a esto, tras la Revolución de 1949 al mando de Mao Tse Tung, desterraron el colonialismo y medio siglo después se alzan como la primera potencia económica del mundo. No hubiera podido ser de otra manera. Este país aró su tierra con el Manifiesto Comunista en una mano, y el confucionismo en la otra. Comprendieron la importancia de desarrollar sus inmensas fuerzas productivas y poner la riqueza al servicio de las personas.

No faltan las voces que afirman que lo de China no es socialismo sino una especie de “capitalismo de Estado”. Voces occidentales, por supuesto. Parafraseando a la historiadora colombiana Diana Uribe, hablar de China es como asomarse a un precipicio y no ver el fondo. Estamos hablando de un país cuya Historia se remonta a la época de las glaciaciones. Las opiniones sesgadas tan solo subliman los prejuicios, incentivados por la ideología anti-socialista.

La teoría marxista y el ejemplo de la Revolución soviética lograron rescatar a una China sometida por el colonialismo europeo y japonés, en el fatídico siglo XIX ensombrecido bajo el humo de opio. Lacerantes episodios como la masacre de Nanjing hubieran condenado a cualquier país al derrumbe; pero China resucitó de la muerte de los mil cortes. “Solo el socialismo puede salvar a China”, pronunció XI Jinping este 5 de mayo en los 200 años de Marx. La historia le concede la razón.

¿Qué es el Proyecto PASCA y quién está detrás?


Las cosas se mueven rumbo a la próxima Cumbre de las Américas, a realizarse del 13 al 15 de abril en Perú. Será el primer gran intento de Donald Trump por separar a los “buenos” de los “malos” en el continente; donde los “buenos” son aquellos países que atienden los mandatos de la Casa Blanca y los malos, a saber, los no alineados.

Las tácticas utilizadas por Trump son específicas. Algunas muy básicas, como no invitar a Venezuela a la cumbre. Otras, más elaboradas, como la que Washington dedica a Cuba, otro de los “bad guys” de América, según el gobierno de EE.UU.

Se trata del proyecto “Buiding Bridges for Civil Society in Cuba”, financiado por el Departamento de Estado, el cual promueve la participación de grupos anti-cubanos en los foros regionales de la Organización de Estados Americanos (OEA). La idea es que estos grupos se inserten en la Cumbre de las Américas de Perú para hablar mal del gobierno de Cuba y que esto impacte en los medios; claro, con dinero de por medio y a través del conocido Proyecto PASCA.

¿Qué es el Proyecto PASCA? Es el proyecto llamado “Participación de la Sociedad Civil en la Cumbre de las Américas” que busca crear un “foro ciudadano” en la Cumbre de Perú.

Es operado por la Red Latinoamericana y del Caribe por la Democracia –la Redlad—y he ahí lo interesante, pues esta recibe dinero de la Fundación Freedom House, organización radicada en Washington la cual, a su vez, funciona con dinero del Departamento de Estado de EE.UU. para regar financiamiento a iniciativas como el “Building Bridges…”.

¿A quienes pretende llevar el Proyecto PASCA a hablar mal de Cuba en la Cumbre de las Américas? Aquí una lista de invitados. Apréndaselos porque los veremos salir en los canales y periódicos cumpliendo el propósito para el cual les han pagado:

Yusmila Reyna Ferrera, Fernando Edgardo Palacio Mogar, Navid Fernández Cabrera, Guillermo Fariñas Hernández, Boris González Arenas, Claudio Fuentes Madan, Alexei Gamez Alonso, Rolando Rodríguez Lobaina, Egberto Angel, Cristina Rodríguez Penton, Antonio Rodiles, Elizardo Sánchez, Henry Constantin Ferreiro, Erick Álvarez Gil, Camilo Ernesto Oliveira, Roberto de Jesús Guerra Pérez, Acelia Carvajal Montaine, Juan del Pilar Goberna Hernández, Magalys Norbis Otero Suárez, Nelson Manuel Álvarez Matute, Angel Hurtado Porro, Tairhit Rivero Álvarez, Sandra Margarita Borges García, Eroisis González Suárez, Zuleidys Lisbet Pérez Velázquez, José Daniel Ferrer, Manue Silvestre Cuesta Morúa.

Para esta iniciativa del Departamento de Estado, trabajan en la División LAC de Freedom House: Alejandra P. Argueta, Tony Pérez, pablo Viera, Elisa López, Alexander Brockwehl y Paloma Rivera, quienes se mantienen en contacto con los cubanos entrenados en el Proyecto PASCA, al igual que la directora de la Redlad, Gina Romero.

El equipo de la Redlad lo componen también Brian Alvarado Pino, asesor de comunicaciones. Yolima Apolonia García Jaramillo, especialista en diseño. Hans Tippenhauer, representante de la organización y del Proyecto PASCA en el Caribe y asistente del ex presidente de Haití, Michel Martelly. Luis Angel Roa Zambrano y Cindi García, coordinadores de proyectos. Y Rosa Quintana, coordinadora general.

Hay que recordar que el propósito de todo esto es meter a estos personajes a hablar mal de Cuba en la Cumbre de las Américas ¿Cómo pretenden hacerlo? Quizá esto es lo más triste de la historia pues han logrado doblegar a la Cancillería de Perú para tales propósitos, a través del Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo (DESCO) representado por Molvina Zeballos, Carola Tello y Eduardo Toche.

Por si fuera poco, está involucrada la opositora venezolana María Mercedes de Freitas, de la organización “Transparencia Venezuela”; todos, coordinados por el Departamento de Estado, en una primera instancia por Nicholas Miller -quien actualmente desempeña otras funciones–, presumiblemente reemplazado por la funcionaria Kathreen Duffin.

Claro que Freedom House ha tratado de mantener un bajo perfil en este proyecto, por lo cual le asignaron el seudónimo “Cafe” a su organización para las comunicaciones con los cubanos entrenados. ¿Por qué ocultar su relación con esto? Quizá es el temor a que este proyecto falle, como tantos otros fabricados desde el gobierno de Estados Unidos para intentar una subversión en Cuba.

 

 

 

Atentados de Atocha: Un documental cimbra la versión oficial


Cyrille Martin es un aclamado cineasta francés que en los últimos tiempos ha enfrentado el acoso del sistema político español por haber publicado un documental que siembra razonadas dudas acerca de la manera en cómo se trataron judicial, política y mediáticamente, los atentados a los trenes de Madrid, España, del 11 de marzo de 2004, conocidos como los “atentados del 11-M”.

La obra de Martín cuestiona si Jamal Zougam, ciudadano marroquí condenado a más de 40 años de prisión por el asesinato de 191 personas por su presunta participación en los atentados, es realmente culpable o se trata de un chivo expiatorio, parte de una estrategia de criminalización del Islam en Europa.

A catorce años del terrible caso, Martín presenta un paralelismo entre la condena a Jamal Zougam y la del capitán Alfred Dreyfus, condenado por traición en Francia a finales del siglo XIX, sin pruebas y como parte de una campaña anti-judía.

“Un nuevo Dreyfus: Jamal Zougam ¿chivo expiatorio del 11M?”, es el título del revelador documental de Cyrille Martín que, según testimonia, arroja luz sobre el entramado de la alta política para pasar por culpable a ciudadanos de países, casi todos musulmanes, que están bajo la mira de los grandes capitales.

A propósito, conversé con él para tener, de sus palabras, la visión del clima de Islamofobia y fascismo que hoy soporta Europa, el mundo, y las razones de esto. Sirva este texto para mover la solidaridad global con Cyrille y los millones de seres humanos que están siendo criminalizados por sus creencias o sus obras.

Alberto: Parece que Europa enfrenta un fortalecimiento de la derecha nacionalista ¿Qué opinas al respecto?

Cyrille: Este fenómeno no es ninguna sorpresa dado la crisis económica que empeora desde hace varias décadas. Es muy conocido que la gran crisis de los años 20-30 creó un clima muy favorable para las extremas derechas en toda Europa. Lo que es menos conocido, aunque los historiadores lo hayan probado de forma irrefutable, es que esas extremas derechas recibieron el apoyo del gran capital en su acenso al poder. Al gran capital le venía mejor que el enfado de la gente afectada por la crisis económica fuera canalizado hacia chivos expiatorios, judíos por ejemplo, que hacia los que controlaban la economía.

Hay que evitar a toda costa que la historia se repita, esta vez con la minoría musulmana. Uno de los elementos que motivan la hostilidad hacia ella es la idea que el islam los convertiría en terroristas en potencia. Yo hice este documental para contradecir este razonamiento, demostrando que en un caso importante, dado que el atentado de Madrid es el peor que haya sufrido Europa, un musulmán es injustamente condenado y encarcelado, y que a través de él, se acusa al islam falsamente.

Alberto: ¿Consideras que la Islamofobia es un clima generalizado en Europa?

Cyrille: No diría que es generalizado dado que no afecta a la mayoría de la población, aunque esta opinión este incrementando. Lo que más me preocupa acerca de la islamofobia, es que puede desencadenar consecuencias muy graves por el hecho de que se mezcla con otro fenómeno cuyo origen es completamente diferente, es decir el rechazo que existe hacia la población de origen extranjera motivado por otras razones que esta religión. Este asunto es complejo y no se puede decidir quiénes son los buenos y quienes son los malos, como lo hacen desgraciadamente la mayoría de los que abordan el tema. Es muy importante tomar en cuenta el punto de vista de todos a los que concierne esta situación. De esta manera podemos intentar desactivar las reacciones en cadena que nos amenazan, en esta época de incremento de los actos terroristas atribuidos (a veces falsamente como lo hemos visto) a musulmanes.

Nunca he vivido en uno de esos barrios donde se concentra la población de origen inmigrada, pero he ido durante 4 años a un instituto de uno de esos barrios llamados “conflictivos”. El rechazo que he podido constatar, por parte de franceses autóctonos, hacia los de origen inmigrados, se debía en general al hecho de que estaban hartos de una actitud que se podría llamar “bad boy”, mas común en esta población, y no tenia nada que ver con su religión musulmana. Esta actitud y esta mentalidad “bad boy” tienen sus propios códigos de vestimenta, de lenguaje y de comportamiento, que se caracterizan por la agresividad, y en las cuales la “rabia” y el “odio” casi se consideran como virtudes. Una de las razones principales por las cuales esta mentalidad se ha difundido en este entorno social (muy afectado por el paro y la pobreza), es que desde el punto de vista de los mas jóvenes, el modelo del delincuente es, a final de cuentas, preferible al del trabajador honesto, que vive con mas dificultades económicas. Obviamente no quiero decir que la mayoría elija la delincuencia. Los hombres de negocios que dirigen las televisiones y las radios han promovido cínicamente este modelo, popularizando el gangsta rap por ejemplo, un estilo muy arraigado en Francia.

Otro factor legitima este modelo, a través de un discurso muy corriente que presenta Francia, como irremediablemente deshonesto con la gente de origen extranjera. A groso modo, este discurso resume la historia del país a la única colonización que, sin querer minimizarla, es un capítulo entre otros en la historia humana, donde sobresale la explotación del hombre por el hombre según todas las modalidades. Sin embargo hace falta no olvidar que existieron en esta historia momentos mas alentadores y mas fieles al lema “Libertad, Igualdad, Fraternidad” (revolución francesa, revoluciones de 1848, Comuna de París, Frente Popular de 1936, Consejo Nacional de la Resistencia, Mayo del 68), y que otros momentos como estos todavía pueden repetirse.

Volviendo al asunto de la islamofobia, me parece que cada vez hay mas confusión en los debates, en el sentido de que, se atribuyen al islam problemáticas cuyos orígenes están en realidad en otras partes. Dicho esto, en algunos asuntos, como el estatuto de las mujeres, puede haber convergencia entre la actitud “bad boy” y un islam tradicional, que es él que se encuentra en las zonas rurales de África del norte, de donde vienen la mayoría de los inmigrados económicos (dado que los patrones franceses preferían reclutar en esas zonas mas que en las zonas urbanas, potencialmente mas politizadas). Hay que tener en cuenta también que un lenguaje conteniendo referencias a la religión puede ser el resultado de una voluntad de corresponder al estereotipo del mafioso tal y como se difunde en el cine, mas bien que a una adhesión real a dicha religión.

Alberto: En tu documental abordas temas como la manipulación mediática ¿Cual crees que es el papel de los medios de comunicación con relación a la población islámica y los refugiados?

Cyrille: En efecto se puede considerar en ambos casos que el tratamiento mediático es manipulador, pero según modalidades muy distintas:

Sobre los musulmanes, en mi documental se puede ver que casi ningún medio de comunicación ha hecho el trabajo básico de comprobación de los hechos, aunque las audiencias del juicio demuestran claramente que Jamal Zougam es inocente, a pesar de la sentencia del juez. Es mentira por omisión, en el sentido que la mayoría de los españoles cree que Zougam es culpable por el mero hecho de que todavía no han visto las imágenes de los momentos claves del juicio, silenciados por los medios de comunicación. Han fallado en su papel de cuarto poder, el de controlar los tres otros. De esta manera participan en avalar el cliché, que se instala poco a poco en las mentes, según el cual el islam lleva periódicamente al terrorismo. En un orden de ideas similar, me llama mucho la atención que haya tan poco cuestionamiento sobre el papel que puede haber tenido el captagon, mas conocida como droga de los soldados de daesh, en los atentados de esos últimos años. Esta pregunta es de gran importancia porque se trata de saber si su fanatismo se debe a un adoctrinamiento estrictamente religioso, o mas bien a esta droga, que les hace perder el contacto con la realidad y los vuelve manipulables y sanguinarios, como los testigos del Bataclan lo sugieren. Por cierto, es lamentable que los terroristas sean sistemáticamente matados, a veces varios días después de los hechos, porque impide que la Justicia los interrogue para aclarar este tipo de preguntas.

Sobre los refugiados, los medios de comunicación han hecho una cobertura muy pormenorizada de la recién “crisis migratoria”. Cabe preguntarse cuales son las razones de tal cobertura mediática. ¿Se debe a un impulso espontaneo de solidaridad por parte de los equipos de periodistas? ¿O las empresas transnacionales que poseen los medios de comunicación tienen algún tipo de interés en llamar la atención sobre este tema? Esta claro que manifestar solidaridad con la gente que corre peligro esta bien, pero cabe superar las emociones y analizar fríamente el impacto que tiene esta campaña mediática sobre el espectador X, cuyas condiciones de vida son cada vez mas precarias en estos tiempos de crisis económica. Es probable que vea al refugiado como alguien que atraviesa una experiencia difícil, y a la vez como un competente potencial en el mercado de trabajo, en el cual hay cada vez menos empleos, y donde el refugiado aceptará, sin lugar a dudas, condiciones de trabajo mas duras que las suyas. Este es el punto de vista que explicaba recientemente el famoso director británico Ken Loach, acerca de la forma de percibir a los inmigrados baltos en las zonas agrícolas de su país. Tal vez las organizaciones, cuyo apoyo a los refugiados se refleja en los medios de comunicación, deberían preguntarse por qué se interesan en ellas. ¿Por altruismo desinteresado? ¿O se trata de una maniobra cuya meta real es convencer al espectador X de que esas organizaciones actúan en contra de su interés personal, y disuadirlo de votar para los partidos que muestran solidaridad con los emigrantes?

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Cyrille Martin.

Alberto: ¿Qué se puede hacer para combatir los males de la islamofobia y la manipulación mediática?

Cyrille: Para atacar esos problemas desde la raíz, hay que mejorar la integración de la población de origen inmigrante. Y esta integración, que implica el sentimiento de encontrar un sitio en la sociedad, siempre se ha logrado a través del mundo laboral. Esa es la razón principal por la cual en Francia las distintas olas de emigración lograron integrarse hasta el momento en que apareció el paro masivo, en los años 70. La buena noticia es que la escasez de empleos no es irremediable, porque hay que ser conscientes de que uno de los objetivos de nuestros gobiernos es, en realidad, de mantener una tasa de paro suficientemente alta, lo cual evidentemente no pueden confesar si quieren ganar elecciones una y otra vez. Esto es sencillamente la ley de la oferta y la demanda : en el mercado laboral, la oligarquía necesita que los empleos sean escasos para que los candidatos acepten cada vez mas sacrificios en sus condiciones de trabajo. Esto también es conocido como chantaje del empleo, que impide a los empleados negociar aumentos salariales.

De esta manera el capital ha podido multiplicar sus ganancias a costa de los salarios, transfiriendo en unas décadas una docena de puntos del PNB de los salarios hacia el capital en Francia. La escuela neo liberal expresa con medias palabras esta estrategia mediante el acrónimo inglés N.A.I.R.U, o sea “Tasa de Paro que No Acelera la Inflación”. Si se prefiere el lenguaje marxista, se hablará del “ejército de reserva industrial”. Así que el paro masivo no es ninguna fatalidad sino una opción social no explicitada, y varias estrategias han sido propuestas para superarlo. Personalmente, me convence menos la opción de la renta universal que la del reparto del tiempo laboral (por ejemplo mediante la semana laboral de 4 días sin baja de salario, dado que ya no harían falta cotizaciones para el paro, ni habría chantaje del empleo y entonces se podrían negociar aumentos salariales), dejando de lado la opción ilusoria y contaminante del gran crecimiento económico.

Cabe notar que si los sindicatos patronales franceses hacen declaraciones tan favorables a la inmigración, es porque tienen interés pecuniario en mantener una fuerte competencia en el mercado laboral, y no porque tienen fe en las success stories y los cuentos de hadas de unos informáticos inmigrados en la Sillicon Valley. En resumen, la superación del paro masivo permitiría cumplir dos metas : una, mejorar las condiciones de vida de las clases populares en general y las inmigradas en particular, y, dos, mejorar su integración, reduciendo las tensiones que mencionaba anteriormente.

Alberto: Al respecto, ¿qué se puede hacer desde el arte?

Cyrille: El arte puede servir a que se tome consciencia del punto de vista de otras personas, del contexto en el cual vive y piensa. Pero cuidado, porque como en el caso de los medios de comunicación, puede también servir para manipular.

Alberto: Para finalizar, ¿qué papel tiene el sionismo israelí sobre el clima de islamofobia que se vive en el mundo?

Cyrille: No creo que el sionismo israelí sea al origen de este clima, pero es evidente que el gobierno israelí actual tiene interés en que se difunda la islamofobia, porque puede atraer simpatía hacia el poderoso pero pequeño estado israelí, rodeado por sus grandes vecinos musulmanes. El conflicto palestino- israelí es un factor que empeora las tensiones con los musulmanes. Pero, aunque el estado israelí no hubiese sido fundado, creo que estas tensiones existirían por la sencilla razón de que una de las estrategias más viejas y eficaces para conservar el poder es la de “divide y vencerás”, que implica que una población sea dividida según un criterio u otro.

#MeToo y el silencio de los hombres


Es por lo menos cobarde que los hombres permanezcamos exentos de los debates del movimiento feminista en torno a la iniciativa #MeToo. Por supuesto, no debemos, ni necesitamos, situarnos al centro de la discusión entre teóricas y activistas, francesas y americanas, actrices y combatientes; me refiero, más bien, a asumir nuestra responsabilidad. Porque una vez más, las mujeres están discutiendo algo que deberíamos estar discutiendo nosotros, algo que deberíamos solucionar nosotros, por lo cual no tendría que existir este debate: nuestra propia misoginia.

El machismo es un asunto de hombres y debemos solucionarlo los hombres, no las mujeres. Nosotros sabemos que no hay diferencia entre el acoso y el piropo, entre intentar besar a una mujer en un bar o en la oficina, siendo el jefe; nosotros bien sabemos que el fondo de un chiste machista es el mismo que agarrarle el trasero en el metro a una mujer: nos aprovechamos del poder que la historia nos ha dado sobre las mujeres y cada acción, consciente o inconsciente, refleja esa inercia. Ningún hombre puede llamarse inocente, bien-intencionado, mucho menos víctima. Si intentamos pasar por encima de una mujer en cualquier nivel, es gracias a lo que hemos aprendido de otros hombres: el padre, el tio, el abuelo, el maestro de la escuela. Si lo hacemos, es porque podemos.

Hace unos días hablaba con un colega que, indignado, me contó que una alumna lo había denunciado ante el grupo y las autoridades escolares porque éste había dicho en clase que, antes de abortar “la niña debía aprender a cerrar las piernas”. La muchacha se defendió y le dijo, ciertamente con limitaciones argumentativas, que lo que estaba diciendo el maestro era discriminatorio. No pudo expresarlo adecuadamente, pero tenía claro que lo dicho por el tipo era incorrecto, porque desde la posición de poder otorgada por su cargo, un hombre se erigía como juzgador de la vida sexual de esta muchacha. Pero no, el mentado profesor se dijo perseguido por expresar “su punto de vista”.

¿Y cual es ese punto de vista? El que le da su posición como hombre, nada más, nada menos. Enseñó Jacques Lacan que es más importante el lugar desde donde se dicen las cosas, que lo que se dice en sí. Para fines de análisis, lo dicho por este profesor –ciertamente misógino–, lo que motiva su indignación y su ignorancia, es el reflejo del poder que la cultura machista le ha dado a los hombres. “¿O tú qué opinas?”, me preguntaba éste en el momento de contarme lo que llamó “incidente”. Lo que le respondí es irrelevante; basta decir que dejó de hablarme. Porque los hombres buscamos el apoyo de otros hombres al momento de intentar pasar contra una mujer. Y no nos puede tanto el error, como la vergüenza de pasar como idiotas. Por eso el silencio, por eso es mejor no hablar de nuestro machismo y por eso la necesidad de romperlo.