Otra reunión facha de la KAS y la Juventud LAC en México 👎


Tenemos que ser claros en algo: México se ha convertido en base de operaciones de la derecha internacional. En territorio azteca funcionan sin menoscabo representaciones de partidos políticos y organizaciones que promueven una política de xenofobia o abierta conspiración contra otros grupos o gobiernos con los cuales México sostiene relaciones de cooperación. Operan, incluso, asociaciones que han solapado medidas que dañan los derechos humanos de los mexicanos, como el Instituto Republicano Internacional, co-religionarios de Donald Trump, sí, el mismo loco que encerró en jaulas a niños y niñas, hijos de inmigrantes.

¿Cómo operan? Así: Bajo el supuesto de ser fundaciones sin fines de lucro, estos grupos organizan eventos con tinte académico como seminarios, foros o congresos cuyo verdadero propósito es impulsar la ideología de los monopolios políticos que les financian. Son los llamados “Think tank”, que en México actúan gracias a las facilidades que les brinda un país que se ha abierto a la cooperación internacional. Tales circunstancias son explotadas al grado de poner en riesgo la estrategia de no intervención que por años distinguió al Gobierno mexicano. Esta política se perdió durante los sexenios entreguistas de Miguel de la Madrid (1983) hasta Enrique Peña Nieto (2018).

Y es que otro vergonzoso episodio de estos ocurrirá el próximo 19 de octubre cuando la alemana Fundación Konrad Adenauer (KAS, por sus siglas en alemán) junto con la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia (Juventud LAC) realicen el llamado Foro Nacional Juventud y Democracia con el tema “Consolidación democrática en el Siglo XXI”, el cual –según especifica su convocatoria–, “tratará los desafíos actuales de la democracia en el contexto de la digitalización y dará la oportunidad a jóvenes líderes de Latinoamérica y el Caribe de presentar propuestas para fortalecer la democracia”.

Lo de “fortalecer la democracia” es un recurso retórico porque tanto la KAS como la JuventudLAC se han distinguido por impulsar acciones que poco tienen de democráticas; sus objetivos son, más bien, la promoción del intervencionismo y la imposición de una agenda conservadora en países progresistas.

De esto ya he escrito mucho,  pero no está de más recordar que, tanto la KAS como la Juventud LAC, como la Redlad y tantas otras organizaciones de este tipo, no son sino colectivos mercenarios. Y esto no es un insulto, sino una definición en tanto que mercenario es aquel que actúa a cambio de dinero.

Por ejemplo, apenas a finales de agosto, la Fundación Konrad Adenauer pagó en Cancún la estancia de opositores cubanos en un hotel de lujo para un encuentro que se propone, ni más ni menos, el derrocamiento del gobierno de Cuba. Por su parte, la JuventudLAC va por lo mismo. Se trata de una organización que funciona con dinero de la Freedom House y la National Endowment for Democracy, asociaciones con sede en Washington cuyo propósito es impulsar la política exterior del gobierno de los Estados Unidos, la cual –como se sabe–, incluye medidas de boicot a la isla que han ido desde el intento de robo de datos electrónicos, hasta la protección de los terroristas que hicieron explotar en pleno vuelo una nave de Cubana de Aviación en 1976.

Hay que agregar que la JuventudLAC tiene entre sus filas a Rosa Maria Payá, una activista de la contrarrevolución cubana que recibe bastantes dólares por parte del Departamento de Estado de EE.UU., y de la Organización de Estados Americanos para vociferar contra la Revolución cubana. Y es hija de Oswaldo Payá, otro anexionista que de 1998 al 2003 lidero el Proyecto Varela, una fracasada iniciativa de recolección de firmas para cambiar las leyes en Cuba.

De modo que el llamado Foro Nacional Juventud y Democracia tiene tras de sí una historia de violencia. Para este evento han convocado a jóvenes –y otros supuestamente jóvenes–, que comulgan con una sola ideología y coinciden en objetivos tan concretos que los epítetos de “democracia” y “foro” no se sustentan por sí mismos. Será básicamente una reunión de las pequeñas ligas del del neo-fascismo latinoamericano. No obstante se hará, pero la continuidad de esta clase de eventos supone un reto para la política exterior del próximo gobierno de México.

Fundación Konrad Adenauer: ¿qué hace realmente en México?


Mi abuelo les llamaba hipócritas. Sí, a esos que te dicen una cosa y por el otro, hacen exactamente lo contrario. Mentirosos, perversos, psicópatas, según el psicoanálisis. Y, en efecto, eso son; por lo que,  ¿cuánto peor si se trata de una organización que pasa como benéfica, cuando, en realidad, apoya el terrorismo político? Por ejemplo, la alemana Fundación Konrad Adenauer (KAS, por sus siglas), y ahora explicaré por qué.

La KAS es una fundación que se hace pasar como promotora de los “ideales demócrata cristianos”. Funciona con dinero del gobierno alemán y es patrocinadora, por ejemplo, del Premio Alemán de Periodismo Walter Reuters, que tiene lugar en México. Aquí me detengo un poco porque, es precisamente en México, donde la KAS da cátedra de hipocresía. Y es que, mientras se hace parte de un galardón periodístico que dice apoyar el trabajo sobre derechos humanos, en el mismo territorio mexicano, también financia operaciones de terrorismo político contra otro país, Cuba, con quien, por cierto, el Gobierno mexicano sostiene relaciones bilaterales y Alemania, también.

Vale la pena decir que la KAS es astuta en sus movimientos. Porque para sus labores bonitas y de buena cara, funciona con dinero alemán; en tanto que, para sus maniobras oscuras, opera con dinero que le dan instituciones de Estados Unidos como la National Endowment of Democracy (NED), creada por Ronald Reagan para operaciones encubiertas de la CIA.

La KAS financia el terrorismo político en México contra Cuba con dinero estadounidense, desde hace tiempo.

Pero recientemente lo ha vuelto a hacer. Así, del 24 al 26 de mayo pasado, la Fundación Konrad Adenauer organizó y patrocinó un evento en territorio mexicano con el objetivo de conspirar contra el gobierno cubano.

Se trató de una reunión con miras al llamado “VI Encuentro Caminos por una Cuba Democrática”, previsto a realizarse en septiembre de este año. En ella, la KAS se preocupó por intentar unificar a la, de por sí, dividida y desprestigiada contrarrevolución cubana y discutir su financiamiento. El problema que enfrentan los alemanes es que los anexionistas cubanos están peleados entre sí, básicamente, por dinero. Que por qué a unos les dan más dólares que a otros, que yo quiero más, y cosas así…

¿Quién participó de la reunión? Bueno, la KAS hizo gestiones ante organismos institucionales de México para garantizar la presencia de los anexionistas cubanos Fernando Palacio Mogart, Eroisis González Suárez, Boris González Arenas, Roberto Díaz Vázquez, María Elena Mir Marrero, Hildebrando Chaviano y Roberto Jiménez Gutiérrez.

Sin embargo, la reunión fue un fracaso. La KAS no pudo cumplir sus expectativas porque los intereses personales y el gusto por el dinero, parece ser insuperable entre los contrarrevolucionarios cubanos. Pero debo ser justo, ya que el único punto en el que se tuvo consenso fue en la reestructuración de la llamada Mesa de la Unidad para la Acción Democrática (MUAD), una organización que busca el re-anexionismo de Cuba a Estados Unidos, pero que perdió protagonismo recientemente ya que su líder, Manuel Cuesta Morúa, fue acusado de corrupción…. por los propios contrarrevolucionarios.

 

De modo que parece lejana, muy lejana, la época cuando la KAS pudiera cumplir el objetivo, largamente anhelado por sus patrocinadores en Estados Unidos, de ver derrocado al Gobierno revolucionario de la isla. Y peor, con sendos agentes de una contrarrevolución que no se destaca precisamente por su inteligencia u honradez. Mientras tanto, ¿qué pasaría si los gobiernos de México y Alemania se enteran de lo que anda haciendo la Fundación Konrad Adenauer a sus espaldas?

¿Qué es el Proyecto PASCA y quién está detrás?


Las cosas se mueven rumbo a la próxima Cumbre de las Américas, a realizarse del 13 al 15 de abril en Perú. Será el primer gran intento de Donald Trump por separar a los “buenos” de los “malos” en el continente; donde los “buenos” son aquellos países que atienden los mandatos de la Casa Blanca y los malos, a saber, los no alineados.

Las tácticas utilizadas por Trump son específicas. Algunas muy básicas, como no invitar a Venezuela a la cumbre. Otras, más elaboradas, como la que Washington dedica a Cuba, otro de los “bad guys” de América, según el gobierno de EE.UU.

Se trata del proyecto “Buiding Bridges for Civil Society in Cuba”, financiado por el Departamento de Estado, el cual promueve la participación de grupos anti-cubanos en los foros regionales de la Organización de Estados Americanos (OEA). La idea es que estos grupos se inserten en la Cumbre de las Américas de Perú para hablar mal del gobierno de Cuba y que esto impacte en los medios; claro, con dinero de por medio y a través del conocido Proyecto PASCA.

¿Qué es el Proyecto PASCA? Es el proyecto llamado “Participación de la Sociedad Civil en la Cumbre de las Américas” que busca crear un “foro ciudadano” en la Cumbre de Perú.

Es operado por la Red Latinoamericana y del Caribe por la Democracia –la Redlad—y he ahí lo interesante, pues esta recibe dinero de la Fundación Freedom House, organización radicada en Washington la cual, a su vez, funciona con dinero del Departamento de Estado de EE.UU. para regar financiamiento a iniciativas como el “Building Bridges…”.

¿A quienes pretende llevar el Proyecto PASCA a hablar mal de Cuba en la Cumbre de las Américas? Aquí una lista de invitados. Apréndaselos porque los veremos salir en los canales y periódicos cumpliendo el propósito para el cual les han pagado:

Yusmila Reyna Ferrera, Fernando Edgardo Palacio Mogar, Navid Fernández Cabrera, Guillermo Fariñas Hernández, Boris González Arenas, Claudio Fuentes Madan, Alexei Gamez Alonso, Rolando Rodríguez Lobaina, Egberto Angel, Cristina Rodríguez Penton, Antonio Rodiles, Elizardo Sánchez, Henry Constantin Ferreiro, Erick Álvarez Gil, Camilo Ernesto Oliveira, Roberto de Jesús Guerra Pérez, Acelia Carvajal Montaine, Juan del Pilar Goberna Hernández, Magalys Norbis Otero Suárez, Nelson Manuel Álvarez Matute, Angel Hurtado Porro, Tairhit Rivero Álvarez, Sandra Margarita Borges García, Eroisis González Suárez, Zuleidys Lisbet Pérez Velázquez, José Daniel Ferrer, Manue Silvestre Cuesta Morúa.

Para esta iniciativa del Departamento de Estado, trabajan en la División LAC de Freedom House: Alejandra P. Argueta, Tony Pérez, pablo Viera, Elisa López, Alexander Brockwehl y Paloma Rivera, quienes se mantienen en contacto con los cubanos entrenados en el Proyecto PASCA, al igual que la directora de la Redlad, Gina Romero.

El equipo de la Redlad lo componen también Brian Alvarado Pino, asesor de comunicaciones. Yolima Apolonia García Jaramillo, especialista en diseño. Hans Tippenhauer, representante de la organización y del Proyecto PASCA en el Caribe y asistente del ex presidente de Haití, Michel Martelly. Luis Angel Roa Zambrano y Cindi García, coordinadores de proyectos. Y Rosa Quintana, coordinadora general.

Hay que recordar que el propósito de todo esto es meter a estos personajes a hablar mal de Cuba en la Cumbre de las Américas ¿Cómo pretenden hacerlo? Quizá esto es lo más triste de la historia pues han logrado doblegar a la Cancillería de Perú para tales propósitos, a través del Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo (DESCO) representado por Molvina Zeballos, Carola Tello y Eduardo Toche.

Por si fuera poco, está involucrada la opositora venezolana María Mercedes de Freitas, de la organización “Transparencia Venezuela”; todos, coordinados por el Departamento de Estado, en una primera instancia por Nicholas Miller -quien actualmente desempeña otras funciones–, presumiblemente reemplazado por la funcionaria Kathreen Duffin.

Claro que Freedom House ha tratado de mantener un bajo perfil en este proyecto, por lo cual le asignaron el seudónimo “Cafe” a su organización para las comunicaciones con los cubanos entrenados. ¿Por qué ocultar su relación con esto? Quizá es el temor a que este proyecto falle, como tantos otros fabricados desde el gobierno de Estados Unidos para intentar una subversión en Cuba.

 

 

 

“Marco Rubio traiciona a su propia gente”


Viajando en espiral, aterriza y da uno, dos, tres rebotes en la orilla y la lata de Mr. Pepper finalmente cae fuera del basurero. Angélica aprieta los puños, se queja en un grito y patea el bote que, de un punterazo, se despide llorando hacia el centro de la avenida Cleveland para ser aplastada por los autos. I’m done with this shit, dice y resopla, dejando caer su currículum que detalla tres años de experiencia como gerente de turno en un Popeye’s, los cuales no le sirven para encontrar trabajo ahora. El fin del programa de acción diferida para los llegados en la infancia, DACA, excusa a los pequeños negocios de Clearwater, Florida. Nadie quiere darle trabajo a una dreamer, y si le dan, le pagan por debajo del salario mínimo, al fin que, you people, están por ser expulsados de Estados Unidos.

Angélica, salvadoreña, es una de los 4, 4 millones de latinos y latinas que viven en Florida y parte de los 2 millones de jóvenes en Estados Unidos que están a punto de ser expulsados del país, gracias al fin de DACA. Los que se quedan, unos 23 millones, ya no tendrán seguridad médica, lo que significa que, si se enferman, o se aguantan el sufrimiento hasta morir, o se endeudan hasta que la miseria los mate. Porta una camiseta hilarante “Don’t COVFEFE mi DACA”, en alusión a ese tweet que Donald Trump tuiteó bajo quién sabe qué efectos. Pero el humor va cediendo terreno.

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Junto con varios de sus amigos, dreamers y residentes, ha participado en algunas de las protestas que se han llevado al cabo en Miami, afuera de las oficinas de Mario Díaz Balart y Marco Rubio, representantes por la Florida, y promotores del fin de DACA y de otras medidas como el estatus de protección temporal, TPS, y el quiebre del OBAMACARE que les dotaba de salud pública. “¡DACA y TPS, sí! ¡Deportación no!”, consigna, como parte de la campaña Organization United We Dream y Florida Inmigrant Coalition. Pero los republicanos hacen oídos sordos.

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I’m done with this shit, reclama y añade:

—Díaz-Balart ha llevado las cosas demasiado lejos. Él no está con los jóvenes de la Florida, ni en Miami ni en Clearwater, ni en Tampa. Pregúntale al que quieras. Él desvió más de 1.2 billones de dólares del Obamacare ¿Sabes para qué? Para el fucking muro. Y aquí en la Florida, no tenemos educación, no tenemos salud, no tenemos trabajo. Ni los cubanos, porque dice que él es de padres cubanos, tienen salud y trabajo aquí. Eso hizo Díaz Balart. Traicionó hasta su propia gente. Él y Marco Rubio… My god, it’s full of fucking bullshit, man–, resopla de nuevo y se golpea la frente.

Se entiende el entredicho de Angélica. Es Mario Díaz-Balart  diputado por el distrito 25 de Miami por el partido Republicano. Sus amigos son el líder de la Cámara de Representantes, Paul Ryan y el vicepresidente Mike Pence, ambos impulsores del fin de DACA. Se adhiere al grupo de legisladores cubano-americanos entre los que se encuentran Ileana Ros-Lethinen y Bob Menéndez, del partido Demócrata y los republicanos Carlos Curbelo y, por supuesto, el senador Marco Rubio, viejos propagandistas anti-Cuba, anti-Venezuela, anti-Bolivia y lo que se acumule en el caldo del imperialismo estadounidense.

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Angelica levanta su currículum. Ya pue’, I need this shit, dice y repite shit, shit, shit por donde quiera. Entra a probar suerte a un restaurante de comida mexicana que, para los amantes de los destinos poéticos, es propiedad de un güero conocido entre trabajadores de Clearwater como Mr. Be Good. Sale en media hora. Dibuja entre dos labios tristes una extraña parábola que no alcanza a ser una sonrisa.

—Comienzo esta noche a las once. Necesitan una hostess de aspecto mexicano. El puesto es mío.

—Pero tú eres salvadoreña.

—Si tienes la piel marrón, no hay diferencia.  Y tampoco me importa. ¿Sabes por qué le dicen Be Good? Su negocio funciona con puros ilegales.

—Y no los deporta…

—¿Para qué? Les paga la mitad de un salario mínimo. Si quitan el DACA, aquí me puedo quedar. Es amigo de los republicanos. En las elecciones le ordenó a sus empleados repartir posters de Trump ¿Sabes a lo que me refiero? ¡Ilegales repartiendo propaganda de Trump!

El DACA y el TPS son los únicos programas que protegen a más de un millón de inmigrantes, tan sólo en Miami. Angélica podría ahora salvarse de una oleada masiva de deportaciones si sabe esconderse en la cocina del restaurante, cuando venga la policía o algún supremacista fanático de Donald Trump, o si Mario Díaz Balart y Marco Rubio pasan alguna vez por aquí.

Foto histórica: Por primera vez en 50 años se encuentran cancilleres de Cuba y EEUU


El Departamento de Estado de los Estados Unidos publicó en su cuenta de twitter una fotografía histórica.  Son el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla y el secretario de Estado estadounidense,  John Kerry, saludandose a su encuentro en la Cumbre de las Américas de Panamá 2015.

El Departamento de Estado de los Estados Unidos publicó en su cuenta de twitter una fotografía histórica.  Son el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla y el secretario de Estado estadounidense,  John Kerry, saludandose a su encuentro en la Cumbre de las Américas de Panamá 2015.

Este es el primer encuentro oficial de los jefes de la diplomacia de ambos países desde el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, y que ahora se lleva a cabo en el marco de la normalización de relaciones bilaterales entre ambos países.

por Alberto Buitre

Cuba: 50 años de contrarrevolución acabarán en Panamá


México está siendo utilizado como plataforma de acciones de desestabilización contra Cuba.

A principios de febrero viajaron a la Ciudad de México activistas contrarrevolucionarios cubanos, donde fueron adiestrados con el objetivo de viajar a Panamá a la Cumbre de las Américas, que se llevará entre el 10 y 11 de abril, para intentar sabotear la presencia de Cuba.

Entre ellos se identificaron a Rolando Rodríguez Lobaina, de la Asociación Democrática Oriental (ADO); Andrés Hernández, vicepresidente del Partido Demócrata Cristiano de Cuba; Guillermo Fariñas, fundador del Foro Anti totalitarismo Unido; Juan Antonio Madrazo, Coordinador por la Integración Racial; y Elena Larrinaga, presidenta del Observatorio Cubano de Derechos Humanos.

Pasaron por ellos al aeropuerto y los trasladaron al hotel HN de la avenida Reforma.

En ese lugar fueron alojados y ahí mismo fueron capacitados por miembros de la Organización Demócrata Cristiana de América (OCDA) que lidera el ex senador mexicano del Partido Acción Nacional (PAN) Jorge Ocejo.

Ahí estuvo también Eduardo Matías López Ferrer, gerente de la Asociación Cívica Cubano Mexicana y la Casa del Balsero, acusado públicamente de tráfico ilegal de migrantes cubanos vía Cancún.

Por su parte, Orlando Gutiérrez Boronat, secretario general del Directorio Democrático Cubano (DDC), viajó directamente desde Miami a la capital azteca para asesorar las capacitaciones.

Cabe contar que estos mismos personajes fueron recibidos unas semanas después por el presidente nacional del PAN, Gustavo Madero, en la sede misma de ese instituto político de extrema derecha.

El presidente nacional del PAN, Gustavo Madero (centro), posa con contrarrevolucionarios cubanos en su reunión de marzo de 2015. FOTO: PAN
El presidente nacional del PAN, Gustavo Madero (centro), posa con contrarrevolucionarios cubanos en su reunión de marzo de 2015. FOTO: PAN

A la recepción panista también se dió cita Stefan Jost, presidente de la fundación alemana Konrad Adenauer, financiadora de grupos anticubanos.

Madero ofreció “todo el respaldo y apoyo que puedan brindarles para desplegar a nivel internacional el mensaje de los ciudadanos cubanos”, precisa un comunicado de prensa oficial del PAN.

Esto no es casualidad.

El PAN gobernó México entre los años 2000 y 2012. Durante ese periodo, las relaciones del país con Cuba fueron prácticamente congeladas. Baste recordar el lamentable episodio de la Cumbre Iberoamericana de Monterrey del año 2004, cuando el ex mandatario mexicano Vicente Fox, pidió al comandante Fidel Castro retirarse del encuentro porque su presencia molestaba al ex presidente estadounidense George W. Bush.

Lacayismo que se agudizó en esa misma época, donde el Gobierno mexicano se convirtió en un activista más contra todo lo que fuera Revolución Cubana. No había comunicación diplomática, y la directora del Instituto Nacional de Migración (INM) en ese entonces, Cecilia Romero, obstaculizó todo acuerdo migratorio, facilitando el trasiego de cubanos desde las costas surorientales de Cancún hasta la frontera con Estados Unidos. Su aliado era Eduardo Matías López Ferrer, uno de los contrarrevolucionarios que utiliza México como base de operaciones.

Posteriormente Cecilia Romero se convirtió el secretaria general del PAN, integrándose en actividades gerenciales de la OCDA a la cual pertenece su partido. Su activismo anticubano le valió el reconocimiento del Movimiento Cubano Unidad Democrática (MCUD), otra de las organizaciones contrarrevolucionarias. Mujer antiaborto, furibunda defensora de la intervención abierta de la Iglesia Católica en asuntos públicos de política, salud educación en México. Facilitadora, pues, de las operaciones anticubanas desde ese país.

TODO ACABA EN PANAMÁ

Tales activistas realizarán en la cumbre de Panamá actos de propaganda contra Cuba.

Intentarán hacerse del micrófono oficial de la asamblea con la ayuda de alguna delegación participante, probablemente Estados Unidos o algún otro país asociado a Washington.

Si esto ocurre, procurarán repetir lo que pasó en la X Cumbre iberoamericana, hace 15 años, justamente en Panamá. Entonces el ex presidente de El Salvador, Francisco Flores, increpó a Fidel Castro. La jugada era lógica. Por aquellos años mantenía residencia en El Salvador, con el consentimiento del partido político de ultra derecha ARENA, el terrorista y ex CIA, Luis Posada Carrilles, autor del atentado contra un avión de Cubana en 1976. Él habría gestionado que la representación salvadoreña cediera sus espacios para vociferar contra el Jefe de la Revolución Cubana. Hoy en El Salvador gobierna el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN). Sin duda son otros tiempos.

Si esto falla, pasarán al plan B.

La idea es filtrar entre las delegaciones oficiales algunos documentos de propaganda. Probablemente informes sobre la “situación de los presos políticos”, de la “lucha por la democracia” o la “agudización de la represión” en Cuba. Querrán con eso desalentar las conversaciones que el presidente Raúl Castro tendría durante la Cumbre con algunos mandatarios. Incluido el mismo presidente Barack Obama.

O el plan C. Manifestaciones alternas. Como la que de por sí tendrán con miembros de la OCDA, que tendrá su “cumbre alterna” en Panamá. Ahí lanzarán consignas contra Cuba y contra los diversos procesos políticos populares de Sudamérica. Nada nuevo.

Es poco probable que estos realicen alguna acción violenta. Son cobardes. No son los mismos tiempos aquellos cuando contaban con todo el apoyo del aparato anti comunista del Gobierno de Estados Unidos. Hoy Washington se acerca a La Habana y viceversa. El mundo los observa. Serían muy tontos. Les quitarían el poco presupuesto que aún les da el Departamento de Estado a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID). Sería, pues, su fin. Y lo saben.

Esto ocurrirá y tú tendrás oportunidad de observarlo en los noticiarios de tu país. Pero ahora sabes cómo y dónde se están gestando tales operaciones. El clan Miami-México. Política basura y, podría decirse, inocente, en tanto que la contrarrevolución se ha quedado anclada en los tiempos del infame Henry Kissinger, cuando peste aún era alguien en Washington. Hoy están desesperados porque Cuba y Estados Unidos están empatando sus relaciones al siglo XXI y en la Cumbre Iberoamericana por venir, veremos a Raúl Castro y Barack Obama estrecharse la mano. Y que por ello y por la inutilidad de sus acciones, la comunidad cubano-estadounidense les ha dado la espalda. Por eso Panamá podría marcar el colofón de 50 años de fracasos de contrarrevolución.