En huelga de hambre 40 madres migrantes detenidas en Texas


Madres de familia recluidas en un centro federal de detención de migrantes en el sur de Texas exigen su liberación y unas 40 de ellas iniciaron una huelga de hambre esta Semana Santa, denunció hoy la Unión de Libertades Civiles de América.

Información difundida por el canal Univisión precisa que las mujeres, internadas en el Centro Residencial del Condado de Kernes, en Karnes City, al sureste de San Antonio, “protestan contra la política de no liberación de la administración Obama”, explicó el director ejecutivo de la Unión de Libertades Civiles de América (ACLU) en Texas, Terri Burke.
El activista afirmó que dicha política “es una estrategia de disuasión agresiva, adoptada tras la ola de migrantes registrada el verano pasado con cientos de madres y niños que cruzaron la frontera para ingresar a Estados Unidos.

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San Quintín: El México feudal que nunca se ha ido


Estuve revisando algunas de las notas sobre la reciente represión a jornaleros agrícolas del valle de San Quintín, Baja California. Quería constatar el trato que el espectro periodístico nacional le ha dado al tema y no encontré ni un solo medio de comunicación institucionalizado que cuestionara la protección que brinda el Gobierno estatal (emanado de una alianza entre el PAN y el PRD) a los caciques de estos campos de cultivo; la utilización de armas de fuego, bombas lacrimógenas y golpes mortales contra los trabajadores, que estallaron en huelga contra los tratos inhumanos y esclavizantes a los cuales les obligan los contratistas. Indignante omisión mediática, pero de ninguna manera sorprendente.

Conozco a los jornaleros. Durante mi trabajo como reportero en Hidalgo conocí la situación de los campesinos de la Huasteca y Sierra de este Estado, y su infierno en los campos de chile y jitomate en el norte del país. Me tocó documentar en el año 2005, el caso de la familia Vargas, cuyos miembros –un hombre y mujer de 35 años y su hijo de 12-, murieron atrapados en una zanja, aplastados por dos toneladas de tierra, sin que hubiera responsable legal por su deceso. Ni el cacique, ni los enganchadores, ni las autoridades de las Secretarías de Agricultura y del Trabajo, quienes entonces, como ahora, prefieren dejar pasar los abusos, a pesar de las constantes denuncias ante las Comisiones de Derechos Humanos –instancias que también cargan su buen trozo de culpa, al no querer presionar a los gobiernos a actuar en consecuencia (claro, si los ombudsman son designados por los gobernadores…).

En San Quintin no ocurre algo distinto, pero la gota derramó el vaso. Los campesinos pararon el abuso. La respuesta del Gobierno fue la represión. La reacción de los medios fue el silencio, escudados en esa conducta cobarde a la que llaman “objetividad”. Pero estamos hablando de un régimen feudal que nunca se ha ido. Ironía propagandística a la mexicana. Con frecuencia se escucha a conductores de noticias vociferar sobre campos de concentración en países como Cuba o Corea del Norte, sin tener ni una maldita prueba al respecto. Pero cuando se trata de centros de explotación y esclavitud en México, de los cuales se tienen evidencias documentales y jurídicas, entonces todo les parece normal. Canallas.

Mientras tanto las negociaciones siguen. Al tiempo de esta publicación, el paro continúa y el próximo 25 de marzo se habrá de decidir qué sigue. Los jornaleros en paro, en su mayoría originarios de Oaxaca, se cuentan por miles. Hay más de 200 presos políticos. No me sorprendería que existiera un acuerdo por debajo de la mesa entre autoridades y caciques. Así son estos Gobiernos. Hacer como que se hace, para no hacer nada en realidad. Es el Leviatán de Hobbes. Aquel que decidimos alimentar en las elecciones y que en su demoniaca conducta se cree con el derecho de prescindir de la vida de los campesinos, los últimos, los sin voz; pero que, está visto, pueden cambiar la historia en un arrebato de rebeldía. Desde Ensenada hasta Ayotzinapa, los ojos del país también deben posarse en el valle de San Quintín y exigir el fin de la opresión de clase. Un país dominado por una plutocracia que no tiene justificación para seguir existiendo. El México feudal que nunca se ha ido.

Vlog: Aristegui necesita dinero


El caso de la periodista requiere de una empresaria o empresario con suficiente dinero para 1) costear la unidad de investigación de Aristegui y 2) no temer hacer frente a las posibles represalias del sistema político-económico que le causaría tener entre sus filas a la más afamada de las periodistas críticas a Peña Nieto y su equipo de trabajo. Por esta misma razón no creo que una radio pública sea una opción. Pero, ¿qué opinas? Gracias por suscribirte a este Vlog en Youtube.

Periodistas despreciables


En México no domina el Gobierno, no domina el narcotráfico. La corrupción y violencia imperante son producto de algo más sublime, más poderoso y al mismo tiempo tan simple y básico que hay quienes no se atreven a reconocerlo. Es el sistema económico lo que manda, es la componenda de relaciones mercantiles que privilegian el dinero y la propiedad privada, por encima de lo humano.

Es el capitalismo. Lo que ADAM SMITH (Kirkcaldy, 1723) teorizó y clarificó en su obra “La riqueza de las naciones”, deshumanizando el oficio del panadero, del carnicero, del cervecero… “no es su benevolencia lo que procura nuestra comida, sino sus intereses”.

No es el amor a su trabajo, no es la vocación de su oficio. El valor de su labor no es medido por su empeño, sino por el interés que generan: la ganancia que producen.

¿Quién necesita trabajo?. VIÑETA: buitre.press
¿Quién necesita trabajo?. VIÑETA: buitre.press

Ocurre exactamente lo mismo con quienes hacemos periodismo.

Somos trabajadoras y trabajadores dentro de una empresa cuyo modo de producción es la información, la propaganda y a publicidad. Se nos paga un salario a cambio de nuestra fuerza de trabajo; un salario valuado por quien nos contrata, por el dueño de la empresa.

Sin embargo, nuestra fuerza de trabajo vale más que el salario que devengamos.

Nuestra producción deja ganancias a los dueños de las empresas mediáticas, por triple partida: Venta de publicidad, venta del producto, y cobro de intereses por la firma de acuerdos con políticos, gobernantes y empresarios interesados en que la compañía editorial convenga a sus propósitos, los llamados “Convenios de información”. El chayote, pues.

Sin estimar la diferencia de ello, a priori, es pertinente afirmar que el empresario gana, al menos, el triple de lo que vale nuestro trabajo. No es nuestra la ganancia; esa pertenece el dueño, al capitalista. Sólo nos pertenece nuestra fuerza de trabajo.

Estamos alienados, diría MARX (Tréveris, 1818). No es nuestra la producción, no es nuestra la compañía, no es nuestra la ganancia. Y además de todo, se nos hace creer que eso está bien. Que es lo correcto imaginar que nuestro empleo nos paga lo que puede, que bien que mal, aceptamos el trato y nos jodemos. Así funciona esto. No hay otra forma.

Así funciona el capitalismo. No es asunto de la guerra fría ¡Despierta periodista!

Por eso ocurrió lo que ocurrió con el equipo de investigaciones del noticiario de CARMEN ARISTEGUI liderados por el periodista DANIÉL LIZÁRRAGA. Fueron despedidos de la cadena radial MVS por presunto “abuso de confianza” al usar su puesto para involucrarse con el proyecto MexicoLeaks, una plataforma on line de filtración de información reservada para documentar casos de corrupción en el país.

No importa cuánto prestigio tengan; no importa su capital simbólico, ni las audiencias, ni la importancia de su trabajo periodístico (Lizárraga y compañía fueron quienes revelaron la llamada ‘Casa Blanca’ de ANGÉLICA RIVERA), su empleo está medido por el interés que generan. Posiblemente el rating generado es muy alto (Dicen que al rating de Aristegio puede verse desde la luna); pero a la hora de los negocios, un convenio –pensemos, con la Presidencia del país-, vale más que los pesos dejados por un anunciante. El capitalista vela por sus capitales.

Pero el trabajador también debe velar por su trabajo.

Una cosa es cierta, Daniel, Irving, señora Aristegui: El empresario mediático necesita periodistas, pero las y los periodistas no necesitamos del empresario mediático.

El periodismo nos pertenece. Es la moneda de cambio con la cual el empresario hace negocios. Es la factura que cobra el dueño de MVS, de cualquier medio de comunicación.

No sé cuánto dinero hayan ganado con su noticiario, imagino que no es iba mal; pero sí imagino que la familia Vargas, dueña de la cadena, al menos triplicaba su valor en ganancias. Al menos.

A mí me corrieron también una vez.

En el año 2011 escribía una columna para el periódico Milenio en Hidalgo. Primero me advirtieron que le bajara a mis críticas al Gobierno, después me ofrecieron un trato y por último me echaron.

Esta gente es así.

Hace falta organizarnos. Hace falta un gran sindicato de periodistas. Hace falta darse cuenta que la primera agresión a las y los periodistas, no viene del narco ni de los Gobiernos, viene de las mismas empresas que nos contratan.

¿Cuántas o cuentos de ustedes periodistas, fotoperiodistas, personal de diseño, de edición, de programación, de mercadeo, de social management, de producción, de imprenta, de ingeniería… quienes de ustedes tiene un contrato fijo, seguridad social, prestaciones de ley, utilidades, aguinaldos, vacaciones, Infonavit…. A quienes les pagan horas extra, viáticos, permisos de maternidad o paternidad? ¿Cuántas y cuantos de ustedes no sienten acoso laboral? ¿Quiénes de ustedes no sienten que el día de mañana podrían quedarse sin empleo y que va estar muy cabrón conseguir trabajo? ¿Cuántos y cuantas han tenido que dejar el periodismo porque no les pagan lo suficiente? ¿Quiénes de ustedes se sienten realmente valorados en su empresa?

El problema, sí es la corrupción y la violencia y todo esto que ya sabemos. Pero existe un problema superior. Hay un modelo económico para el cual somos desechables. Documentamos el país sin darnos cuenta que estamos entrampados en sus crisis. Somos triplemente explotados. Pero también es cierto que somos cruciales en la solución del conflicto. Si tan sólo nos apropiáramos de lo que nos pertenece…

Cuando las huelgas generales en Grecia, toda la clase trabajadora participa, incluidos los periodistas. Sólo funcionan la radio y la prensa del Partido Comunista de Grecia (KKE), para documentar los paros. Recién ocurrió el noviembre de 2014. Todo el gremio periodístico griego paró 24 horas: “Ni un periodista se libra de la participación, por ningún motivo. Los periodistas que cobran salario, los que trabajaron en medios, ahora cerrados, y los reporteros desempleados deben luchar todos juntos”, declaró el Sindicato de Periodistas de Diarios Atenienses. La protesta fue y ha sido, por la crisis económica nacional.

Bueno, entonces. Yo digo que el asunto es claro:

Si queremos hacer algo por Daniel Lizárraga, Carmen Aristegui y todo ese equipo de trabajo; si queremos hacer algo por los 102 periodistas asesinados a lo largo de los últimos 14 años, no basta marchar, debemos parar las prensas; o podemos mirar desde nuestro pedestal cómo somos carcomidos pedazo a pedazo por un sistema que nos desprecia.

Del marxismo al feminismo: Marcela Lagarde


En la historia de la filosofía y la ciencia social latinoamericana no existe ni ha existido una pensadora como MARCELA LAGARDE.

Autora de un tratado cultural, ideológico y político que coloca pragmáticamente a La Mujer y a las mujeres en el centro de su propia circunstancia y desmonta desde su base histórica la estructura opresora del patriarcado.

La historia es arrogante y no otorga un lugar a las personas hasta que éstas mueren y nos damos cuenta del inmenso espacio que iluminan. Y la historia, no sólo de los movimientos feministas, sino del pensamiento mundial, le tiene reservado su lugar a Lagarde.

Marcela Lagarde. FOTO: Diario Femenino
Marcela Lagarde. FOTO: Diario Femenino

La conocí hace siete años, en su departamento. Yo hacía de mensajero, y subí hasta su piso cerca de Ciudad Universitaria a entregarle un paquete con una tesis. Lagarde estaba al fondo del lugar, sentada a la mesa con una amiga; la iluminaba la luz de un cielo azul, azul pálido y brillante, aquel que sólo puede verse al sur del Distrito Federal, cuando escapa entre canteras del monstruo de polución que se devora al resto de la capital.

Un gracias, un apretón de manos y un hasta luego. Me queda la hermosa vista de sus muñecas y las paredes llenas de libros y figurines prehispánicos que definen el perfil de quien es antropóloga de origen. Su departamento es un hogar abierto a la vida.

Estuvo en Pachuca la noche de este 9 de marzo; un día después del 8, claro, el Día Internacional de Las Mujeres, el que se conmemora por la masacre de 1911 en Nueva York, el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist que mató a 140 trabajadoras, quienes se empleaban en condiciones inhumanas, por ser obreras y por ser mujeres.

Presentó su libro “El feminismo en mi vida. Hitos, claves y topías”, editado por el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), Acá la vi, de noche, bajo la cúpula de la sala Salvador Toscano, muy cerca de la Fototeca Nacional, el archivo fotográfico de México que yace en el centro de esta capital hidalguense. Un obra que resume artículos y ensayos sobre la teoría de género desarrollada por Lagarde, y que aporta una sólida epistemología que la propia autora desarrolló para sustentar sus tesis feministas.

Llovía, de esas lluvias molestas de finales de invierno; cuando apenas se asoma la quemante primavera y no hace ni frío ni calor, y ni llueve ni deja de llover.

Hizo un recuento de sus más de 40 años dentro de los movimientos feministas “porque no hay un solo movimiento feminista, somos como las olas del mar, que van y luego vienen”.

Recordó sus inicios como militante del antiguo Partido Comunista Mexicano, y sus primeros aportes a la política feminista dentro de las publicaciones del Centro de Estudios del Movimiento Obrero y Socialista. “Del marxismo pasé al feminismo, de izquierda toda la vida”.

Pausaba, sonreía, tomaba la mano de su interoluctora. Se dio tiempo de hablar de sus muñecas, de esas mismas que yo miré admirado cuando por pocos minutos pisé el mismo piso que la teórica de Los Cautiverios de las Mujeres, la tesis con la que irrumpió en la escena antropológica y filosófica nacional y le comenzó a construir el capital simbólico que hoy tiene. Un tratado antropológico que evidencia la cosificación patriarcal de las mujeres en “putas”, “madre-esposas”, “locas” y “presas”.

Sus ojos como dos lunas crecientes brillando en la noche iluminada de su sonrisa. “Estoy muy feliz de estar aquí”, dijo, dibujando en el aire con sus manos las memorias que le trajeron hasta aquí:

“Éramos gente ávida de un país vivible para todas y todos. Quienes nos iniciamos en el feminismo hace 40 años, continuamos en el movimiento. Hemos procurado espacios para difundirlo en la política y la academia, en la sociedad, siempre demandando justicia”.

Lagarde (Ciudad de México, 1948), etnóloga, maestra y doctora en antropología por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), titular del Diplomado en Estudios Feministas de la UNAM en México y Guatemala y presidenta de la Red de Investigadoras por la Vida y Libertad de las Mujeres. Fue diputada federal entre los años 2003 y 2006, periodo en el que fue autora de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, conocida como “Ley Lagarde”, parteaguas en las políticas públicas de las mujeres en México, entre otras cosas, por la creación del término legal “Feminicidio”, que permitió tipificar el asesinato por odio de las mujeres en el país. La obra legislativa ha sido para el país un cambio estructural en la forma de hacer política, legislar e impartir justicia, obligando la asignación de recursos e infraestructura para la atención y prevención de la violencia hacia las mujeres, cuyo modelo fue adoptado a nivel internacional.

Su obra es, en mi opinión, la más completa plataforma del feminismo latinoamericano; que si no mundial, es porque no aborda en su totalidad realidades y perspectivas de Oriente y África.

“Queremos mujeres empoderadas, seguras. Yo salí del hoyo y me empoderé. Yo pasé de la disidencia a la coincidencia. Para vivir, para la amistad y el conocimiento. Porque en el feminismo no es difícil tener coincidencia en los anhelos de libertad y justicia. Y lo que decimos, lo que el feminismo se plantea radicalmente es la igualdad plena entre mujeres y hombres”.

Ojalá vuelva a verla un día, pronto. Afortunadas y afortunados quienes hallaron un lugar en sus aulas. No tengo duda que han estado frente a una emérita del pensamiento. Y es que muchos conocemos de destacados filósofos y científicos sociales mexicanos; pienso en la trascendencia de su obra académica y el impacto pragmático de su lucha política; LEOPOLDO ZEA, MIGUEL LEÓN PORTILLA, ADOLFO SÁNCHEZ VÁZQUEZ, ¿LUIS VILLORO?, ENRIQUE DUSSEL… lo diré lo menos arrogantemente posible: Marcela Lagarde está por arriba de ellos.

#Ayotzinapa: ¿Por que los Gobiernos callan? [@LaOpinionLA]


Han pasado 45 días y no existe ni un solo Gobierno en cualquiera de los cinco continentes que haya salido a condenar al Estado mexicano por la masacre de 6 y desaparición de 43 estudiantes campesinos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa.

Si esto hubiera ocurrido en Irán, Venezuela o Corea del Norte, probablemente el mundo no tardaría ni una semana en emitir una declaración de condena a los gobiernos de esos países por el genocidio.

Es posible que si se tratara de Siria o Cuba, el presidente Barack Obama ya alistaría los misiles para preservar las “libertades democráticas” de ese país.

¿Qué ocurre entonces que no pasa lo mismo si se trata de México?

¿Qué tiene México que los Gobiernos del mundo, independientemente de su ideología, han preferido callar solemnemente ante este crimen de lesa humanidad?

Es probable entonces que yo esté perdiendo el enfoque. Que al final, de lo que menos se trata es de la democracia, de las libertades, del estado de derecho. Seguir leyendo “#Ayotzinapa: ¿Por que los Gobiernos callan? [@LaOpinionLA]”