Otra reunión facha de la KAS y la Juventud LAC en México 👎


Tenemos que ser claros en algo: México se ha convertido en base de operaciones de la derecha internacional. En territorio azteca funcionan sin menoscabo representaciones de partidos políticos y organizaciones que promueven una política de xenofobia o abierta conspiración contra otros grupos o gobiernos con los cuales México sostiene relaciones de cooperación. Operan, incluso, asociaciones que han solapado medidas que dañan los derechos humanos de los mexicanos, como el Instituto Republicano Internacional, co-religionarios de Donald Trump, sí, el mismo loco que encerró en jaulas a niños y niñas, hijos de inmigrantes.

¿Cómo operan? Así: Bajo el supuesto de ser fundaciones sin fines de lucro, estos grupos organizan eventos con tinte académico como seminarios, foros o congresos cuyo verdadero propósito es impulsar la ideología de los monopolios políticos que les financian. Son los llamados “Think tank”, que en México actúan gracias a las facilidades que les brinda un país que se ha abierto a la cooperación internacional. Tales circunstancias son explotadas al grado de poner en riesgo la estrategia de no intervención que por años distinguió al Gobierno mexicano. Esta política se perdió durante los sexenios entreguistas de Miguel de la Madrid (1983) hasta Enrique Peña Nieto (2018).

Y es que otro vergonzoso episodio de estos ocurrirá el próximo 19 de octubre cuando la alemana Fundación Konrad Adenauer (KAS, por sus siglas en alemán) junto con la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia (Juventud LAC) realicen el llamado Foro Nacional Juventud y Democracia con el tema “Consolidación democrática en el Siglo XXI”, el cual –según especifica su convocatoria–, “tratará los desafíos actuales de la democracia en el contexto de la digitalización y dará la oportunidad a jóvenes líderes de Latinoamérica y el Caribe de presentar propuestas para fortalecer la democracia”.

Lo de “fortalecer la democracia” es un recurso retórico porque tanto la KAS como la JuventudLAC se han distinguido por impulsar acciones que poco tienen de democráticas; sus objetivos son, más bien, la promoción del intervencionismo y la imposición de una agenda conservadora en países progresistas.

De esto ya he escrito mucho,  pero no está de más recordar que, tanto la KAS como la Juventud LAC, como la Redlad y tantas otras organizaciones de este tipo, no son sino colectivos mercenarios. Y esto no es un insulto, sino una definición en tanto que mercenario es aquel que actúa a cambio de dinero.

Por ejemplo, apenas a finales de agosto, la Fundación Konrad Adenauer pagó en Cancún la estancia de opositores cubanos en un hotel de lujo para un encuentro que se propone, ni más ni menos, el derrocamiento del gobierno de Cuba. Por su parte, la JuventudLAC va por lo mismo. Se trata de una organización que funciona con dinero de la Freedom House y la National Endowment for Democracy, asociaciones con sede en Washington cuyo propósito es impulsar la política exterior del gobierno de los Estados Unidos, la cual –como se sabe–, incluye medidas de boicot a la isla que han ido desde el intento de robo de datos electrónicos, hasta la protección de los terroristas que hicieron explotar en pleno vuelo una nave de Cubana de Aviación en 1976.

Hay que agregar que la JuventudLAC tiene entre sus filas a Rosa Maria Payá, una activista de la contrarrevolución cubana que recibe bastantes dólares por parte del Departamento de Estado de EE.UU., y de la Organización de Estados Americanos para vociferar contra la Revolución cubana. Y es hija de Oswaldo Payá, otro anexionista que de 1998 al 2003 lidero el Proyecto Varela, una fracasada iniciativa de recolección de firmas para cambiar las leyes en Cuba.

De modo que el llamado Foro Nacional Juventud y Democracia tiene tras de sí una historia de violencia. Para este evento han convocado a jóvenes –y otros supuestamente jóvenes–, que comulgan con una sola ideología y coinciden en objetivos tan concretos que los epítetos de “democracia” y “foro” no se sustentan por sí mismos. Será básicamente una reunión de las pequeñas ligas del del neo-fascismo latinoamericano. No obstante se hará, pero la continuidad de esta clase de eventos supone un reto para la política exterior del próximo gobierno de México.

Fundación Konrad Adenauer: ¿qué hace realmente en México?


Mi abuelo les llamaba hipócritas. Sí, a esos que te dicen una cosa y por el otro, hacen exactamente lo contrario. Mentirosos, perversos, psicópatas, según el psicoanálisis. Y, en efecto, eso son; por lo que,  ¿cuánto peor si se trata de una organización que pasa como benéfica, cuando, en realidad, apoya el terrorismo político? Por ejemplo, la alemana Fundación Konrad Adenauer (KAS, por sus siglas), y ahora explicaré por qué.

La KAS es una fundación que se hace pasar como promotora de los “ideales demócrata cristianos”. Funciona con dinero del gobierno alemán y es patrocinadora, por ejemplo, del Premio Alemán de Periodismo Walter Reuters, que tiene lugar en México. Aquí me detengo un poco porque, es precisamente en México, donde la KAS da cátedra de hipocresía. Y es que, mientras se hace parte de un galardón periodístico que dice apoyar el trabajo sobre derechos humanos, en el mismo territorio mexicano, también financia operaciones de terrorismo político contra otro país, Cuba, con quien, por cierto, el Gobierno mexicano sostiene relaciones bilaterales y Alemania, también.

Vale la pena decir que la KAS es astuta en sus movimientos. Porque para sus labores bonitas y de buena cara, funciona con dinero alemán; en tanto que, para sus maniobras oscuras, opera con dinero que le dan instituciones de Estados Unidos como la National Endowment of Democracy (NED), creada por Ronald Reagan para operaciones encubiertas de la CIA.

La KAS financia el terrorismo político en México contra Cuba con dinero estadounidense, desde hace tiempo.

Pero recientemente lo ha vuelto a hacer. Así, del 24 al 26 de mayo pasado, la Fundación Konrad Adenauer organizó y patrocinó un evento en territorio mexicano con el objetivo de conspirar contra el gobierno cubano.

Se trató de una reunión con miras al llamado “VI Encuentro Caminos por una Cuba Democrática”, previsto a realizarse en septiembre de este año. En ella, la KAS se preocupó por intentar unificar a la, de por sí, dividida y desprestigiada contrarrevolución cubana y discutir su financiamiento. El problema que enfrentan los alemanes es que los anexionistas cubanos están peleados entre sí, básicamente, por dinero. Que por qué a unos les dan más dólares que a otros, que yo quiero más, y cosas así…

¿Quién participó de la reunión? Bueno, la KAS hizo gestiones ante organismos institucionales de México para garantizar la presencia de los anexionistas cubanos Fernando Palacio Mogart, Eroisis González Suárez, Boris González Arenas, Roberto Díaz Vázquez, María Elena Mir Marrero, Hildebrando Chaviano y Roberto Jiménez Gutiérrez.

Sin embargo, la reunión fue un fracaso. La KAS no pudo cumplir sus expectativas porque los intereses personales y el gusto por el dinero, parece ser insuperable entre los contrarrevolucionarios cubanos. Pero debo ser justo, ya que el único punto en el que se tuvo consenso fue en la reestructuración de la llamada Mesa de la Unidad para la Acción Democrática (MUAD), una organización que busca el re-anexionismo de Cuba a Estados Unidos, pero que perdió protagonismo recientemente ya que su líder, Manuel Cuesta Morúa, fue acusado de corrupción…. por los propios contrarrevolucionarios.

 

De modo que parece lejana, muy lejana, la época cuando la KAS pudiera cumplir el objetivo, largamente anhelado por sus patrocinadores en Estados Unidos, de ver derrocado al Gobierno revolucionario de la isla. Y peor, con sendos agentes de una contrarrevolución que no se destaca precisamente por su inteligencia u honradez. Mientras tanto, ¿qué pasaría si los gobiernos de México y Alemania se enteran de lo que anda haciendo la Fundación Konrad Adenauer a sus espaldas?

¿Qué es el Proyecto PASCA y quién está detrás?


Las cosas se mueven rumbo a la próxima Cumbre de las Américas, a realizarse del 13 al 15 de abril en Perú. Será el primer gran intento de Donald Trump por separar a los “buenos” de los “malos” en el continente; donde los “buenos” son aquellos países que atienden los mandatos de la Casa Blanca y los malos, a saber, los no alineados.

Las tácticas utilizadas por Trump son específicas. Algunas muy básicas, como no invitar a Venezuela a la cumbre. Otras, más elaboradas, como la que Washington dedica a Cuba, otro de los “bad guys” de América, según el gobierno de EE.UU.

Se trata del proyecto “Buiding Bridges for Civil Society in Cuba”, financiado por el Departamento de Estado, el cual promueve la participación de grupos anti-cubanos en los foros regionales de la Organización de Estados Americanos (OEA). La idea es que estos grupos se inserten en la Cumbre de las Américas de Perú para hablar mal del gobierno de Cuba y que esto impacte en los medios; claro, con dinero de por medio y a través del conocido Proyecto PASCA.

¿Qué es el Proyecto PASCA? Es el proyecto llamado “Participación de la Sociedad Civil en la Cumbre de las Américas” que busca crear un “foro ciudadano” en la Cumbre de Perú.

Es operado por la Red Latinoamericana y del Caribe por la Democracia –la Redlad—y he ahí lo interesante, pues esta recibe dinero de la Fundación Freedom House, organización radicada en Washington la cual, a su vez, funciona con dinero del Departamento de Estado de EE.UU. para regar financiamiento a iniciativas como el “Building Bridges…”.

¿A quienes pretende llevar el Proyecto PASCA a hablar mal de Cuba en la Cumbre de las Américas? Aquí una lista de invitados. Apréndaselos porque los veremos salir en los canales y periódicos cumpliendo el propósito para el cual les han pagado:

Yusmila Reyna Ferrera, Fernando Edgardo Palacio Mogar, Navid Fernández Cabrera, Guillermo Fariñas Hernández, Boris González Arenas, Claudio Fuentes Madan, Alexei Gamez Alonso, Rolando Rodríguez Lobaina, Egberto Angel, Cristina Rodríguez Penton, Antonio Rodiles, Elizardo Sánchez, Henry Constantin Ferreiro, Erick Álvarez Gil, Camilo Ernesto Oliveira, Roberto de Jesús Guerra Pérez, Acelia Carvajal Montaine, Juan del Pilar Goberna Hernández, Magalys Norbis Otero Suárez, Nelson Manuel Álvarez Matute, Angel Hurtado Porro, Tairhit Rivero Álvarez, Sandra Margarita Borges García, Eroisis González Suárez, Zuleidys Lisbet Pérez Velázquez, José Daniel Ferrer, Manue Silvestre Cuesta Morúa.

Para esta iniciativa del Departamento de Estado, trabajan en la División LAC de Freedom House: Alejandra P. Argueta, Tony Pérez, pablo Viera, Elisa López, Alexander Brockwehl y Paloma Rivera, quienes se mantienen en contacto con los cubanos entrenados en el Proyecto PASCA, al igual que la directora de la Redlad, Gina Romero.

El equipo de la Redlad lo componen también Brian Alvarado Pino, asesor de comunicaciones. Yolima Apolonia García Jaramillo, especialista en diseño. Hans Tippenhauer, representante de la organización y del Proyecto PASCA en el Caribe y asistente del ex presidente de Haití, Michel Martelly. Luis Angel Roa Zambrano y Cindi García, coordinadores de proyectos. Y Rosa Quintana, coordinadora general.

Hay que recordar que el propósito de todo esto es meter a estos personajes a hablar mal de Cuba en la Cumbre de las Américas ¿Cómo pretenden hacerlo? Quizá esto es lo más triste de la historia pues han logrado doblegar a la Cancillería de Perú para tales propósitos, a través del Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo (DESCO) representado por Molvina Zeballos, Carola Tello y Eduardo Toche.

Por si fuera poco, está involucrada la opositora venezolana María Mercedes de Freitas, de la organización “Transparencia Venezuela”; todos, coordinados por el Departamento de Estado, en una primera instancia por Nicholas Miller -quien actualmente desempeña otras funciones–, presumiblemente reemplazado por la funcionaria Kathreen Duffin.

Claro que Freedom House ha tratado de mantener un bajo perfil en este proyecto, por lo cual le asignaron el seudónimo “Cafe” a su organización para las comunicaciones con los cubanos entrenados. ¿Por qué ocultar su relación con esto? Quizá es el temor a que este proyecto falle, como tantos otros fabricados desde el gobierno de Estados Unidos para intentar una subversión en Cuba.

 

 

 

Se derrumba el teatro de Marco Rubio


Dice el senador por la Florida y usurpador de la política de Estados Unidos hacia Latinoamérica, Marco Rubio, que los supuestos ataques sónicos contra diplomáticos gringos en Cuba son un “hecho comprobado”. Sin embargo, la Oficina de Investigaciones Tecnológicas del FBI ha descartado tal cosa y “no ha encontrado evidencia alguna” de esto, reveló la agencia Associated Press.

Los informes del FBI no son improvisados. Los mundialmente afamados investigadores policiacos indagaron durante meses los hechos, viajaron cuatro veces a La Habana, y de lo asegurado por el presidente Donald Trump acerca de estos “ataques sónicos” no hay nada, ni rastro, ni siquiera una partícula de polvo que pudiera decir que el cuerpo diplomático de Estados Unidos en Cuba fue víctima de algún atentado con un arma auditiva.

Asi, el teatro de Marco Rubio se cayó. Sólo basta que se quite la máscara. Y la pantomima se vuelve más dramática ante las palabras expresadas por el embajador cubano en Estados Unidos, José Ramón Cabañas: “Si La Habana fuese un lugar realmente inseguro, no se habrían solicitado entre enero y octubre de 2017, 212 visas para familiares y amigos de los diplomáticos ni estos hubieran realizado más de 250 viajes de recreo fuera de la capital.”

 

Ups…

«El FBI probó la hipótesis de que ondas audibles, infrasónicas o ultrasónicas pudieran haber sido utilizadas clandestinamente para herir a estadounidenses en Cuba y no encontró evidencia alguna”, dijo Associated Press, la cual tuvo acceso a un informe interino de la División de Operaciones Tecnológicas del FBI, fechado el 4 de junio último, que todavía no se ha hecho público.

Las conclusiones del FBI coinciden con las del Comité de Expertos cubanos encargados por el gobierno de Cuba para indagar los hechos. No hay pruebas de los supuestos ataques sónicos. De hecho, el senador republicano –compañero de bancada de Marco Rubio—, Jeff Flake, aseguró que no existen motivos para dudar de la posición del Gobierno cubano y añadió que los informes a los que ha tenido acceso carecían de pruebas sobre el involucramiento de las autoridades de la Isla en tales falsos atentados.

Pero el montaje ha servido de pretexto a Donald Trump para boicotear los avances en la mejora de las relaciones bilaterales entre Cuba y Estados Unidos. De manera unilateral, Washington retiró a la mayor parte de sus diplomáticos de la Isla, ha reventado los proceso de visados en La Habana, y exigió la retirada de diecisiete diplomáticos cubanos de EE.UU.

Y detrás de todo ello está Marco Rubio; obcecado con golpear a Cuba, un país que no conoce ni entiende, pero que le sirve para cobrar réditos políticos entre la mafia anti-cubana de Miami. El senador cree que así avanzará en sus intenciones de ser nominado por el Partido Republicano a la presidencia de su país ¿Cuál es la lógica de esto? No la hay y no vale la pena buscarla.  Dinamitar las relaciones entre La Habana y Washington es una misión que este personaje compró de alguien más por propia ignorancia.

Desayunando con Fan Ruiping


¿Esto es caldito de pollo? Joven, ¿esto es caldo de pollo? Sí, dijo este. ¿Pero esto qué es? ¿Camarón? No, no, responde. Se siente como camarón ¿Es camarón? No, insiste el mesero con tajante amabilidad. ¿Y cómo se llama? No sé, acota. Es comida especial, así nos lo pidieron, dice ante la insistencia del confundido invitado. Un periodista, algo harto, ataja: es Wantan, sopa Wantan. ¿Y esto es camaron? No, es langostino. Pero qué rico. Está muy rico. Sí, muy rico. Lo pidieron especial para el evento, añade el dependiente con la seguridad de que podría ser importante recalcarlo. Qué buena sopa.

Y es una ocasión especial, sin duda. Vistieron para la ocasión un importante restaurante chino de Polanco y nos invitaron a un grupo de académicos y analistas a presenciarlo. Ante nosotros, Fan Ruiping, primer secretario del Partido Comunista de China en la ciudad de Chengdu, provincia de Sichuan, capital cultural y gastronómica china, hogar de los pandas y de la sopa Wantan. ¡Pero claro! Ahora, todo tiene sentido… ¿Le está gustando? ¡Mmm! ¡Sí! Está muy buena.

El señor Fan toma la palabra. Está en México para hablarnos de lo que ocurrió en el pasado décimo noveno congreso del Partido Comunista de China y por qué es uno de los más importantes en la historia contemporánea del país. En él, el dirigente chino Xi Jinping trazó los nuevos propósitos de lo que ha denominado la “nueva China”, proponiéndose un país en el cual, para el año 2049 –cuando la Revolución cumpla 100 años–, todos y todas tengan una vida “modestamente acomodada”.

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Fan Ruiping comparte con analistas y expertos de México sobre el XIX Congreso del Partido Comunista de China. FOTO: Xinhua

Es fácil escribirlo. Pero la tarea resulta una epopeya si se considera que estamos hablando de 1, 300 millones de habitantes. Pero, ¿imposible? No lo creo. Dos datos a considerar: De 1976 a la fecha, el PCCh ha sacado de la pobreza al 70 por ciento de la población y creciendo económicamente por encima del 7.5 por ciento, cada año. De hecho, el señor Fan es claro al decir que las estimaciones del Estado chino es que tales metas se alcancen para el año 2035.

¿Y estos pancitos? Son Baozi, señor. Qué buenos. ¿Pero es carne? Sí ¿Puede darme un poco más? Con gusto, señor. ¿Más café? Si, por favor. Este es dulce, ¿no? Sí, señor, están rellenos de vainilla ¿Me da otro? Para mí también, por favor, pido yo. Quiero más Wantan.

Chengdu es la ciudad más conectada del oeste de China con dos aeropuertos internacionales y 105 rutas hacia el mundo. Tan sólo con México, la capital de Sichuan comparte más de 1, 400 millones de yuanes en negocios. Su economía crece el grado del 8.7 por ciento cada año. Algo verdaderamente impresionante. La idea del señor Fan es estrechar las relaciones entre Chengdu y México: “Me parece buena idea que ambas partes hablemos sobre los vuelos directos para promover la conectividad y ofrecer condiciones beneficiosas para intercambios y cooperación”.

Tomo café, doy un mordisco a mi bollito. Sigo deseando más sopa y mi golosa obstinación sufre un shock al ver que otro invitado, al lado mío, ha dejado su plato intacto. No importa. Lo superaré. Aún me falta un bollo dulce.

Mientras tanto y frente a mí, el señor Fan explica que el propósito de esta etapa de China se basa en la consolidación de un país democrático, fuerte, ecológico, igualitario, económicamente desarrollado y bello. ¿Bello? Esto es nuevo. La incorporación del presidente Xi Jinping de este concepto refleja algo más profundo que simplemente tener ciudades espectaculares con parques hermosos: se trata de un sentido amplio de bienestar, limpio, armonioso, anclado a la historia, a la bonanza de la era Han. Sospecho y tengo mis motivos, que lo que se propone el Partido Comunista es devolverle a China el esplendor que perdió tras los años de brutal colonialismo en el siglo XIX y principios del XX. Es, pues, la afirmación de la victoria de la gran Revolución de 1949. La absoluta superación del rezago y el asalto a la cima del mundo.

Tomo el micrófono y le pregunto al señor Fan Ruiping sobre los intercambios culturales. Me extiende su mano y me dice que autores como yo son bienvenidos para pasar una temporada en Chengdu para crear. Sonrío y le tomo la invitación como una promesa. Mira cómo es China de maravillosa que, al instante, llega un nuevo plato de Wantan.

Ataques sónicos en Cuba: cuentos de ciencia ficción


En Estados Unidos es común escuchar “sólo hago mi trabajo”, como un justificante para cualquier cosa. “I just try to do my work”, dice el médico que no atiende al vagabundo o el restaurantero que paga a sus empleados por debajo del mínimo. Lavarse las manos es fácil porque, hey, sólo estoy cumpliendo órdenes.

¿Sólo están haciendo su trabajo los diplomáticos estadounidenses que dicen haber sufrido ataques sónicos en Cuba? ¿Sólo están cumpliendo órdenes al fingirse los afectados?

Sobre esto, las Embajadas de Estados Unidos en varios países de Latinoamérica y el Caribe, hey, también sólo están cumpliendo con su trabajo al ofrecer a funcionarios de las Cancillerías en esas naciones la versión de Washington sobre los supuestos “ataques sónicos” contra sus diplomáticos en Cuba. Acuerdan reuniones con representantes de las direcciones de América del Norte de los gobiernos donde tienen sede y una vez convenida la reunión, ofrecen un documento explicativo de su historia.

Dicen que su gobierno está muy preocupado por la salud de sus funcionarios en Cuba, violando los acuerdos entre La Habana y Washington de no difundir versiones parcializadas de lo ocurrido hasta que culminen las investigaciones, así como la Convención de Viena que regula las relaciones entre Estados.

Pero, vamos, they just wanna do their work…

Desde que en octubre Donald Trump acusara que algunos de sus diplomáticos en La Habana fueron víctimas de ataques sónicos, los gobiernos de Cuba, Canadá y Estados Unidos se pusieron a trabajar para investigar lo ocurrido. El saldo de investigaciones hasta el momento es: no hay nada.

Cuba destinó a dos mil expertos –entre ellos: criminólogos, audiólogos, médicos, técnicos y hasta matemáticos–, desde que en el mes de febrero se enteraron de los alegatos estadounidenses. No obstante, no se ha descubierto ni una sola evidencia que confirme la acusación.

Pero Trump –el mismo presidente que dijo que los mexicanos son violadores y narcotraficantes–, insiste que sí hubo ataques los cuales habrían provocado mareos, fatiga y problemas cognitivos en su personal diplomático. No hizo mención, quizá, a una dieta alta en grasa de McDonalds.

Pero, confiado en su guion, el presidente de Estados Unidos expulsó del país a diplomáticos cubanos. Por su parte, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, dijo que las medidas eran injustificadas y acusó que Washington no está cooperando lo suficiente para esclarecer los hechos.

Los expertos cubanos analizaron catorce grabaciones suministradas por Estados Unidos como supuesta evidencia. Y sí, en efecto, se escuchan ruidos en ellas. Por ejemplo, del tráfico vehicular, pasos, voces y algunos insectos comunes en La Habana. Nada más.

“Hemos entrevistado más de 300 personas, incluso se ha evaluado a más de 30 medicamente, y no han sentido ninguna de estas cosas (ataques sónicos)”, dijo el teniente coronel José Alazo, experto de la Unidad de Investigaciones Criminales del Ministerio del Interior de Cuba.

Sin contar el reguetón, ¿tiene Cuba armas sónicas como para lesionar a diplomáticos extranjeros?

“Es algo imposible –enfatizó Alazo–. Estamos hablando de ciencia ficción. Se hace insostenible el argumento, desde el punto de vista técnico”, dijo.

Cuba no sólo no posee tal tipo de armamento, sino que, aunque lo tuviera, este no podría ser utilizado sin llamar la atención, ni afectar la salud de terceros. Pero qué casualidad que sólo las supuestas víctimas escucharon un supuesto ataque, ni sus familias ni sus vecinos, como sólo Trump y algunos medios de prensa que le creen, ven “ataques sónicos”. Y si mienten dirán que, bueno, sólo intentan hacer su trabajo.

Incluso si el reporte de los diplomáticos estadounidenses sobre sonidos fuertes es engañoso y el origen de los ataques es infra o ultrasónico –por lo tanto, inaudible para los oídos humanos–, sería difícil de explicar cómo pudo pasar desapercibido, me comentan expertos como el doctor Manuel Villar, otorrinolaringólogo, quien afirma: “usted tendría que tener una fuente que se vería desde un satélite. Sería enorme”, dijo.

Y agrega: “Sólo dos o tres de las supuestas víctimas tenían problemas de audición, según la información proporcionada por Washington, mientras que cualquier tipo de ataque sónico habría causado daños a todos los afectados”.

Así que mientras diplomáticos de Estados Unidos difunden historias de ciencia ficción entre los gobiernos de América y el Caribe, lo que tenemos sobre los supuestos ataques sónicos es que, algún día, un sucesor de Aldous Huxley retomará la historia para un buen libro de cuentos.