¿Todo por unos pinches patos?


“Los empresarios no estamos defendiendo uno u otro proyecto, estamos defendiendo un modelo de nación”, dijo el presidente del Consejo Coordinador Empresarial varios minutos después de que López Obrador lo hiciera con relación a los resultados de la consulta que da por rechazada la construcción del nuevo aeropuerto en Texcoco. “Estamos defendiendo un modelo de nación”, dijo y repito tal declaración porque ese es precisamente el fondo el asunto cuando hablamos de la #ConsultaNAIM: el modelo de negocio de los hombres de corbata, dista mucho de lo que votamos este fin de semana.

Yo voté temprano, con algo de frío y con cierta incertidumbre sobre los resultados ¿De qué servirá todo esto? No tenía garantías y, sin embargo, marqué por la opción de Santa Lucía, gustoso, no porque tenga mis dólares invertidos en ello, sino porque por primera vez una administración me consulta sobre un proyecto que impactará mi forma de vida. Antes que eso fueron los muertos y las violaciones de Atenco del año 2006, la manera en cómo el Gobierno preguntaba a la gente: ¿estás de acuerdo con que nos valga madre lo que opines sobre el nuevo aeropuerto? Tome su toletazo.

Personalmente creo que no necesitamos aeropuerto, como no necesitamos más automóviles (escribí hace una semanas sobre eso en mi blog)  pero la consulta fue valiosa para mí por el simple hecho de serlo. A votar fui con mi sobrino y el impacto cultural es enorme porque a este imberbe de 16 años se le demostró que en México la democracia directa es posible, y no estamos condenados a pagar continuamente con sangre las imposiciones de una plutocracia, tal cual él ha aprendido en sus clases de historia que así ha sido en este país a lo largo de 500 años.

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El voto del presidente electo López Obrador en la Consulta NAIM.

Y otra cosa: Ahora resulta que a los “grandes mercados” les preocupan los 45 mil empleos que se perderían con la cancelación de Texcoco. Pero algo no me cuadra. Tengo varios amigos por la zona, y esos amigos tienen familiares trabajando como peones en las obras del hoy fallido nuevo aeropuerto. A algunos les pagan seis mil pesos al mes pero con recibos de honorarios, lo que significa que le dan a Hacienda casi el 40 por ciento de su salario en impuestos, más lo que le toca al contador, lo cual apenas les da para comer y para pasajes. Además, no hay contratos. Otro además: les hacen pagar un seguro de vida que ni siquiera es IMSS, según me cuentan. Pero no todo es así, mi amigo Rubén realmente se ve afectado por el desistimiento de la construcción. “¿Todo por unos pinches patos?”, refunfuñó al tiempo que entendía que deberá trasladar su carro de tacos de canasta a otro lado ¡¿Cuantos más, Obrador?!

Está bien que no se haga Texcoco. A mi me registraron ahí y de mi infancia texcocana lo único que recuerdo es mucho cemento y olor a caca. En las monografías se decía que ahí había un lago, pero de agua sólo recuerdo las lluvias ácidas que alentaban el paso de los guajoloteros. Pero eso no lo ve un magnate que reparte su tiempo entre Nueva York, España e Interlomas. Su modelo de país no es modelo sino una fórmula bursátil. Nuestro modelo, el del México real, es de la supervivencia; el de aprovechar cada mecanismo existente para participar en cada consulta sobre asuntos públicos, por una sencilla razón: Nosotros y los patos aquí vivimos.

Ganará López Obrador la Presidencia, ¿sí o no?


Nada parece quitarle la idea a López Obrador de ir solo a competir por la Presidencia de la República. Y nadie parece convencerlo de lo contrario. Sus fieles dentro de MORENA lo siguen a muerte; y sus fieles, fuera de su Partido, no tienen argumentos. La cosa es, ¿le alcanzará?

No son pocos quienes apuestan a que no. Sin matemáticas, la pura lógica indica que, en efecto, MORENA no tiene la fuerza suficiente para ganar por sí solo las elecciones federales.

Por dos razones: Primero, en México las elecciones no las ganan los votos, sino las estructuras dedicadas a ganar esos votos. Ese es el gran secreto del PRI, por ejemplo (hagamos un poquito de lado otras conocidas maniobras tricolores de compra y coacción del sufragio). El priísmo es capaz de tener un representante de casilla en cada una de las mesas electorales del país; algo que los demás partidos, no. Eso de por sí marca una diferencia.

Segundo, si no sumas, restas. En este país, cada voto cuenta. Eso significa que si bien podría MORENA llegar a lo más alto de los índices de votación, su margen de derrota es equivalente a los votos que sus contrincantes indirectos podrían –y van–, a obtener. Votos que de ir en alianza serían suyos, aumentando sus posibilidades de triunfo.

Pero ese es el tema. López Obrador no tiene interés en aliarse con el PRD, el Movimiento Ciudadano o el Partido del Trabajo, los cuales son –se sabe–, sus coaliciones naturales en el espectro. Aliarse, al menos no estructuralmente. En cambio, la estrategia de AMLO apunta a convencer, no a quienes dirigen esos Partidos, sí a quienes militan en ellos. A su gente de base.

Sin embargo, López Obrador no les ofrece más que su simple moralidad. Mmmm… complicado. Sobre todo cuando sabemos que en esta vida dominada por el capitalismo no hay trato sin ganancia. El filósofo estoico Marco Tulio Cicerón lo definió de manera muy simple: “La amistad comienza cuando concluye el interés”. El caso es que mientras AMLO les ofrece el paraíso venidero a las huestes perredistas, al mismo tiempo el PRD les pagaría 500 pesos por voto, por ejemplo. ¿Cuál es el precio del amor?

 

El único que parece determinado a entregar de nuevo su capital político a Obrador y MORENA es el dirigente del Partido del Trabajo, Alberto Anaya Gutiérrez. Esto no es nuevo. Desde el año 2012, el caudillo petista declaró ante decenas de dirigentes internacionales de izquierda que se reunían en el famoso Seminario ideológico que el PT organiza anualmente, que su candidato presidencial sería el tabasqueño.

Y es que la fe de Anaya en AMLO está probada. Antes de fundarse el Movimiento de Regeneración Nacional, toda la propaganda obradorista en las elecciones federales de 2009 y 2012 salieron de los talleres gráficos del petismo. El Partido de la estrella le dio todo a Andrés Manuel a cambio de nada. Y lo hizo con pleno convencimiento. ¿Ocurrirá lo mismo esta vez? Yo pienso que sí… claro, siempre y cuando “El Peje” le perdone a Anaya haberse aliado al PRI –verbigracia, “La mafia del poder”–, en las elecciones gubernamentales de Chihuahua, Aguascalientes, Baja California, Colima, y al PAN en Puebla.

Por su parte, PRD (otrora partido de izquierda, hoy aliado del ultraderechista PAN)  y MC, fiados de sus artificiales resultados electorales, no cederán. A cambio de apoyar a AMLO, exigirán posiciones. Las cuales López Obrador no otorgará. La idea del tabasqueño es llegar a la Presidencia sin las manos amarradas. Algo de mucho valor ético, pero poco pragmático. Eso en política electoral mexicana significa fracasar.

Pero, curiosamente, eso a AMLO no le importa. Creeme cuando te digo que López Obrador no está obsesionado con el poder. Su verdadero capricho es la historia. El tabasqueño continuará el camino que considera correcto. Para él es más valioso dar testimonio de su lucha al gran libro de la democracia mexicana, que ganar una elección. ¿Esto es útil? Se puede, con razón, pensar que no. Sin embargo, esa es la senda que él ha seguido desde hace más de 30 años, y acá sigue ¿Quién se atreve a apostar ciegamente a que no tendrá éxito?

Algunas mentiras sobre López Obrador


Como periodista, muchas veces uno se entera de cosas que no puede publicar pues no tiene forma de documentarlo. Básicamente, lo que tiene es un chisme, y no información. Tocaría a quien le lee decidir si la pluma de quien escribe es lo suficientemente confiable como para creer que lo que publica es cierto. Ese es el reto del periodista. Que tu nombre sea sinónimo de verdad. Prestigio, que le llaman. Al final, una de las tantas ataduras del flujo informativo. Los políticos, comemierda como son, te cuentan cosas con el afán de provocarte. “Pero esto te lo digo off the record”… ¿Entonces para qué carajo me lo dices? Y bueno, existen en el gremio quienes obedecen el voto de silencio al cual les han obligado ¿Por qué? Nunca he sabido bien. Quizá por su propia seguridad; o en el más pusilánime de los casos, servir a un bien mayor, cáncer del periodismo mexicano: salvaguardar las buenas relaciones con tu fuente. Circo de la diplomacia en perjuicio del pueblo, donde quien reportea es tratado como un pez de estanque, esperando por picar.

Pero como periodista he decidido escribir un blog para alejarme de las técnicas inmutables y más aún, abandonar la ortodoxia del oficio (de todos modos siempre he sido malo pa’ esto), me dedicaré a contar lo peor que le he conocido a Andrés Manuel López Obrador. Por dos razones: una, porque sí; dos, porque es un tipo peligroso. Seguir leyendo “Algunas mentiras sobre López Obrador”

Vamos con la #CNTE, ¿a qué con #AMLO?


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ALBERTO BUITRE.- Para derrocar a Peña Nieto y el poder de los monopolios, hay que ir con la CNTE y no con López Obrador. Porque mientras AMLO ha propuesto este domingo un plan que incluye un mitin y una marcha para el próximo 22; la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), va mucho más allá. Pero mucho más allá de la movilización centrista, convocando a una acción directa de rebeldía popular. Seguir leyendo “Vamos con la #CNTE, ¿a qué con #AMLO?”