Hacer como los de Nissan: La ruta para cambiar de verdad a México


Una cosa es considerar que la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México (si ocurriese y no hay fraude electoral) será un paliativo; pero otra muy diferente es ser ingenuo y tragarse el cuento de que eso resolverá de facto la crisis de este país. Es necesario repetir una y otra vez, y cuantas veces sea necesario, que la descomposición que enfrenta esta nación no solamente se debe a la existencia de una “mafia del poder” y que esto se compondrá únicamente con un modo honesto de gobernar. Elegir en entre el mal jefe y el buen jefe es un espejismo en tanto que el problema de fondo es que mi salario no alcanza, que no me pagan prestaciones, que debo tener dos o más empleos para sobrevivir y que el dueño de la empresa está llevándose toda la plusvalía de lo que yo estoy produciendo. En efecto, hay que repetirlo sin cansancio: el mal de males de México es el capitalismo. Seguir leyendo “Hacer como los de Nissan: La ruta para cambiar de verdad a México”

Crónicas mexicanas: El chile de Peña Nieto (La Opinión)


“No hay chile que les embone”, dijo el presidente mexicano Enrique Peña Nieto el lunes 17 de abril a un grupo de periodistas al referirse a la detención del ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte, acusado de asociación criminal y desfalco. “Si no los agarramos, porque no los agarramos; si los agarramos, porque los agarramos”, añadió con senda elegancia el administrador de Los Pinos, según informó el columnista Francisco Garfias. Seguir leyendo “Crónicas mexicanas: El chile de Peña Nieto (La Opinión)”

Ganar el Edomex y perder la Presidencia


Si bien nadie puede dar por sentado que Andrés Manuel López Obrador ganará las elecciones del 2018 (fundamentalmente porque este país ha tenido que lidiar con la frustración de tres fraudes electorales previos, dos de ellos contra el tabasqueño), menos aún alguien puede asegurar que el PRI repetirá en la presidencia ¿El PAN? No tiene posibilidades. Seguir leyendo “Ganar el Edomex y perder la Presidencia”

Ganará López Obrador la Presidencia, ¿sí o no?


Nada parece quitarle la idea a López Obrador de ir solo a competir por la Presidencia de la República. Y nadie parece convencerlo de lo contrario. Sus fieles dentro de MORENA lo siguen a muerte; y sus fieles, fuera de su Partido, no tienen argumentos. La cosa es, ¿le alcanzará?

No son pocos quienes apuestan a que no. Sin matemáticas, la pura lógica indica que, en efecto, MORENA no tiene la fuerza suficiente para ganar por sí solo las elecciones federales.

Por dos razones: Primero, en México las elecciones no las ganan los votos, sino las estructuras dedicadas a ganar esos votos. Ese es el gran secreto del PRI, por ejemplo (hagamos un poquito de lado otras conocidas maniobras tricolores de compra y coacción del sufragio). El priísmo es capaz de tener un representante de casilla en cada una de las mesas electorales del país; algo que los demás partidos, no. Eso de por sí marca una diferencia.

Segundo, si no sumas, restas. En este país, cada voto cuenta. Eso significa que si bien podría MORENA llegar a lo más alto de los índices de votación, su margen de derrota es equivalente a los votos que sus contrincantes indirectos podrían –y van–, a obtener. Votos que de ir en alianza serían suyos, aumentando sus posibilidades de triunfo.

Pero ese es el tema. López Obrador no tiene interés en aliarse con el PRD, el Movimiento Ciudadano o el Partido del Trabajo, los cuales son –se sabe–, sus coaliciones naturales en el espectro. Aliarse, al menos no estructuralmente. En cambio, la estrategia de AMLO apunta a convencer, no a quienes dirigen esos Partidos, sí a quienes militan en ellos. A su gente de base.

Sin embargo, López Obrador no les ofrece más que su simple moralidad. Mmmm… complicado. Sobre todo cuando sabemos que en esta vida dominada por el capitalismo no hay trato sin ganancia. El filósofo estoico Marco Tulio Cicerón lo definió de manera muy simple: “La amistad comienza cuando concluye el interés”. El caso es que mientras AMLO les ofrece el paraíso venidero a las huestes perredistas, al mismo tiempo el PRD les pagaría 500 pesos por voto, por ejemplo. ¿Cuál es el precio del amor?

 

El único que parece determinado a entregar de nuevo su capital político a Obrador y MORENA es el dirigente del Partido del Trabajo, Alberto Anaya Gutiérrez. Esto no es nuevo. Desde el año 2012, el caudillo petista declaró ante decenas de dirigentes internacionales de izquierda que se reunían en el famoso Seminario ideológico que el PT organiza anualmente, que su candidato presidencial sería el tabasqueño.

Y es que la fe de Anaya en AMLO está probada. Antes de fundarse el Movimiento de Regeneración Nacional, toda la propaganda obradorista en las elecciones federales de 2009 y 2012 salieron de los talleres gráficos del petismo. El Partido de la estrella le dio todo a Andrés Manuel a cambio de nada. Y lo hizo con pleno convencimiento. ¿Ocurrirá lo mismo esta vez? Yo pienso que sí… claro, siempre y cuando “El Peje” le perdone a Anaya haberse aliado al PRI –verbigracia, “La mafia del poder”–, en las elecciones gubernamentales de Chihuahua, Aguascalientes, Baja California, Colima, y al PAN en Puebla.

Por su parte, PRD (otrora partido de izquierda, hoy aliado del ultraderechista PAN)  y MC, fiados de sus artificiales resultados electorales, no cederán. A cambio de apoyar a AMLO, exigirán posiciones. Las cuales López Obrador no otorgará. La idea del tabasqueño es llegar a la Presidencia sin las manos amarradas. Algo de mucho valor ético, pero poco pragmático. Eso en política electoral mexicana significa fracasar.

Pero, curiosamente, eso a AMLO no le importa. Creeme cuando te digo que López Obrador no está obsesionado con el poder. Su verdadero capricho es la historia. El tabasqueño continuará el camino que considera correcto. Para él es más valioso dar testimonio de su lucha al gran libro de la democracia mexicana, que ganar una elección. ¿Esto es útil? Se puede, con razón, pensar que no. Sin embargo, esa es la senda que él ha seguido desde hace más de 30 años, y acá sigue ¿Quién se atreve a apostar ciegamente a que no tendrá éxito?

Radio: “Buitres en la ciudad” comienza transmisiones por @rvfradiopopular


https://soundcloud.com/albertobuitre/buitresenlaciudad-no-1-por-rvfradiopopular-chile-1075-fm

Hoy comienza una linda etapa. Mis pasos sobre la comuna Estación Central, bajo el sol del otoño chileno, prenden las ondas históricas de la Radio Villa Francia para emitir voces y sonidos de esta propuesta de periodismo. Gracias Villa Francia, gracias a tus héroes comunales, gracias a tus ejemplos combativos, gracias por recibirme y brindarme tu mesa para decir mi palabra. Prometo honrarla en cada emisión.

Escucha y comparte la primera edición de “Buitres en la ciudad” mesa radiofónica de análisis político y cultural conducido por mi,  a través de Radio Villa Francia 107.5 desde Santiago de Chile. Martes y sábados. 17:00 hrs (Chile), 14:00 hrs (México)

En esta primera edición:

  • Carmen Aristegui y la crisis del periodismo en México
  • A 6 meses de la masacre de Ayotzinapa
  • López Obrador ¿alternativa electoral?

Gracias por tomarte el tiempo de escucharme. Algo desencanchado, ansioso, quizá, pero feliz por hacer radio a través de esta señal histórica. Tus comentarios alimentan este esfuerzo de periodismo alternativo.

Algunas mentiras sobre López Obrador


Como periodista, muchas veces uno se entera de cosas que no puede publicar pues no tiene forma de documentarlo. Básicamente, lo que tiene es un chisme, y no información. Tocaría a quien le lee decidir si la pluma de quien escribe es lo suficientemente confiable como para creer que lo que publica es cierto. Ese es el reto del periodista. Que tu nombre sea sinónimo de verdad. Prestigio, que le llaman. Al final, una de las tantas ataduras del flujo informativo. Los políticos, comemierda como son, te cuentan cosas con el afán de provocarte. “Pero esto te lo digo off the record”… ¿Entonces para qué carajo me lo dices? Y bueno, existen en el gremio quienes obedecen el voto de silencio al cual les han obligado ¿Por qué? Nunca he sabido bien. Quizá por su propia seguridad; o en el más pusilánime de los casos, servir a un bien mayor, cáncer del periodismo mexicano: salvaguardar las buenas relaciones con tu fuente. Circo de la diplomacia en perjuicio del pueblo, donde quien reportea es tratado como un pez de estanque, esperando por picar.

Pero como periodista he decidido escribir un blog para alejarme de las técnicas inmutables y más aún, abandonar la ortodoxia del oficio (de todos modos siempre he sido malo pa’ esto), me dedicaré a contar lo peor que le he conocido a Andrés Manuel López Obrador. Por dos razones: una, porque sí; dos, porque es un tipo peligroso. Seguir leyendo “Algunas mentiras sobre López Obrador”