La mexicanización de Chile


Tuve la oportunidad de estar en Santiago de Chile hace un par de años para dar unas conferencias sobre la situación política en México, a un mes de ocurrida la masacre contra estudiantes de Ayotzinapa. Entonces dije a quienes me escucharon amablemente que el sistema de libre mercado que este país sostiene desde la dictadura de Pinochet, el cual ha sido reforzado por los gobiernos de la Alianza, la Concertación y la Nueva Mayoría, le abriría las puertas al narcotráfico.

He vuelto a pensar en esos días al leer acerca de la seguidilla de balaceras que están ocurriendo en la región de Valparaíso, Chile, que han dejado al momento tres muertos y 61 detenidos. El magazine digital El Ciudadano recoge las versiones que aseguran se trata de una guerra entre narcos locales. No ha faltado la opinión de quien traduce que, debido a esto, el país sudamericano se está ‘mexicanizando’, asumiendo que esto es un fenómeno propio de México donde se registran más de 23 mil muertes por la violencia del narco.

Por supuesto la referencia es exagerada. No se comparan ambos casos en tanto que México es el segundo país más violento del mundo, apenas debajo de Siria, según el informe 2017 del Instituto de Estudios Estratégicos de Londres.

En México, la conjugación de un narco-estado es producto de una estructura que fue cediendo a lo largo de treinta años a los beneficios económicos y políticos que le otorgó el crimen organizado. En pos de mantener la llamada paz social, se toleró el trasiego de droga cuando las bandas de traficantes eran pequeñas comparadas con el poder del Estado. Sin embargo, el negocio creció al grado de los 450 millones de dólares de ganancia tan solo en la frontera con Estados Unidos, y esas pequeñas agrupaciones delincuenciales se convirtieron en los carteles inmensos que son ahora, operados con mega-estructuras administrativas al par de los mejores corporativos capitalistas del mundo, reconocidos hasta por la revista Forbes.

El poder económico del narco creció tanto que rápidamente fue cooptando al sistema político. Hoy en día, hay lugares de norte y sur de México donde no puede hacerse política sin el aval del jefe de plaza. Incluso la Iglesia recibe sus narco-limosnas y los capos levantan templos a manera de donativo.

La influencia de los carteles en el sistema político mexicano es irrefutable. Y así como la producción y distribución de drogas, la trata de personas, el secuestro, la piratería o la extorsión, ahora las elecciones y la administración pública se han convertido en parte de la diversificación financiera de los carteles.

Para ejemplificar esto he de decir que, en este preciso momento, once ex gobernadores mexicanos están siendo judicializados por delitos como asociación delictuosa, enriquecimiento ilícito, lavado de dinero o fraude. Y en los siguientes meses, seguramente aparecerán más.

Lo que hizo posible esto fue la corrupción. En esto no sólo hay implicaciones éticas, sino prácticas. Me explico:

Cuando hablamos de corrupción hablamos de un modelo de ganancia generada a costa de la explotación de otro. Al narco, la burguesía mexicana le otorgó la llave de la administración pública porque los carteles otorgan réditos económicos y políticos. El dinero producido por el crimen organizado es tanto que se encuentra entre las tres principales fuentes de ingreso en un país de 120 millones de habitantes. Al mismo tiempo, la violencia desatada por éste, somete la voluntad de las personas a la estrategia punitiva del Estado burgués, que a cambio de la obediencia ofrece seguridad. Así, con dinero fluctuante y una sociedad maniatada, el negocio está seguro ¿A qué político o empresario no le gusta esta combinación?

Cuando veo lo que ocurre en Valparaíso, reitero lo que dije en aquellos días en Santiago: el sistema político y económico en Chile es terreno fértil para que se reproduzca lo que en México hemos enfrentado por más de tres décadas.

Amen que no es casualidad que se suelten tales noticias alarmistas a meses de las elecciones presidenciales, que ocurrirán en el próximo noviembre. Los grandes capitales han lanzado de nuevo al ex presidente derechista Sebastián Piñera para un segundo mandato en el palacio de La Moneda. Por supuesto que la difusión de la violencia le beneficia, en tanto que el Estado puede ajustar las tuercas del control social. Esto me recuerda cuando en el 2012, los noticiarios mexicanos estaban copados de información sobre ejecuciones del narco y, al cabo de unos meses, Enrique Peña Nieto fue elegido presidente con el pretexto de que el PRI pacificaría al país. El resultado ha sido totalmente lo contrario.

Chile corre el riesgo de mexicanizarse, además, porque su sistema político ya le abrió las puertas a la corrupción.

En el país se ha ventilado que varios políticos han aceptado financiamiento de empresas, lo cual está prohibido por su legislación. Esto ya arroja un índice de descomposición. Pero quizá lo más grave ocupa al mismísimo Sebastián Piñera, candidato de los monopolios, quien se encuentra judicializado por hacer negocios privados aprovechando información privilegiada de su cargo como mandatario, según documentó el diario digital El Mostrador.

A través de su offshore Bancard, el líder del partido Renovación Nacional y dueño de las aerolíneas LAN invirtió en la empresa pesquera de origen peruano Exalmar, justo en el momento en el que Chile y Perú peleaban por límites marítimos en la Corte de La Haya en el año 2014. Conociendo lo que ocurriría, Piñera compró 9.10 por ciento de acciones de esa empresa peruana, que entonces tenía en su directorio a Pedro Pablo Kuzcynski, hoy presidente inca. ¿Y qué ocurrió? Perú ganó la demanda y Chile perdió 22 mil kilómetros de mar patrimonial, con lo que Piñera se hizo casi diez por ciento más rico.

Esa lógica es la que convirtió al mexicano en un Estado sometido al narco. Porque el dinero que proviene de este es insuperable y es fácil corromperse. Según la experiencia mexicana, la distancia es corta entre recibir dinero de una empresa y recibirlo de un cartel. Y es que de políticos como Piñera está lleno México, lo cual pone a Chile en riesgo de mexicanizarse si este accede de nuevo a la presidencia, como es su intención. Por tanto, deben saber mis queridos amigos chilenos y chilenas, que aquí enfrentamos una locura sin retorno que no debe repetirse en otro lugar. No permitan que los monopolios terminen por apoderarse del país. La dictadura con la que tendrían que lidiar será peor que Pinochet.

El peor Día del Trabajo en mucho tiempo


El día del trabajo de este año debe ser recordado por la amenaza que se cierne sobre la clase trabajadora mundial de una nueva guerra de escala planetaria, al tiempo que el capitalismo exacerba su política en diversas naciones con reformas mediante las cuales pretenden derogarse toda clase de derechos laborales y leyes soberanas, para abrir paso al absoluto libre mercado. Por ejemplo, en América, países como México, Argentina, Chile o Brasil cuyos regímenes respectivos se encuentran a la orden de los monopolios, impulsan reformas en sus Congresos para implementar reformas que privaticen los derechos sociales –diría yo, elementales en tanto que de estos depende la nuestra existencia natural y cultural–, en los planos de la educación, salud, trabajo, ciencia, recursos naturales, energía y alimentación. Mientras tanto Estados Unidos allana el camino para reducir hasta casi desaparecer el pago de impuestos por parte de las empresas, en un afán de destruir lo que resta del “New Deal” que cimentó la base de garantías civiles que construyó Franklin Delano Roosvelt tras la depresión de 1929.

Por su parte, Europa enfrenta una letal paradoja entre el resurgimiento del fascismo político y la profundización de la depredación del libre mercado, sostenido por el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea. En ambos casos, la clase obrera se divide ante el escenario de entregarse a la ilusión fascista que le proteja de los vientos destructores de la globalización, o dejarse guiar por el temor, tragarse la mentira del liberalismo y votar por quienes proponen mercantilizarlo todo, como ya ocurre en algunos países de Asia, cuyas economías están basados en tratados de libre comercio con occidente, generando corporaciones multimillonarias a costa de una clase trabajadora sometida a extenuantes, casi esclavizadoras, jornadas de trabajo y un clima de competencia empresarial que es aprovechado por los monopolios estadounidenses. Salvo China que mantiene una base de seguridad social del 95 por ciento, la más grande de mundo, Rusia o la República Popular de Corea, el resto de este hemisferio es dominado por hegemonías financieras. Lo mismo sucede en Oceanía y en África, como en Asia Menor, donde rabiosamente aún privan la guerra y el colonialismo.

Por eso no es casual que el Primero de Mayo esté plagado de protestas alrededor el orbe y en todos lados los detenidos se cuentan por decenas. Hice una revisión de prensa y sólo en Cuba, un país sin patrones, la fecha se conmemora como una verdadera una fiesta. De tal manera la encrucijada para los trabajadores y trabajadoras no es sencilla. Somos en blanco de un nuevo fascismo que nos promete seguridad a cambio de nuestra libertad; pero también de promesas de buenos gobiernos, incluso de gobiernos populares, pero que no están dispuestos a confrontarse con el capital. El bienestar ganado en regímenes de esta índole es una ilusión, por supuesto, ya que la corrupción primigenia es la que se genera en la enorme diferencia que hay entre lo que se trabaja y la riqueza que se produce. De hecho, un análisis del Centro de Estudios Multidisciplinario de la UNAM publicado en el año 2012, señala que un trabajador con salario mínimo genera en apenas nueve minutos el valor total de su sueldo ¿Dónde queda entonces la riqueza generada en las siete horas con cincuentaiún minutos restantes? Claro, en los bolsillos del patrón. Por eso marchamos; porque sobre esa injusticia está construido buena parte del mundo y esta tiene que acabar por fuerza nuestra, los trabajadores y trabajadoras, en el fragor de la lucha de clases. No hay más.

 

Radio: #BuitresEnLaCiudad por @rvfradiopopular No. 2 – Elecciones en México y la Cumbre de las Américas


Escucha la segunda edición de “Buitres en la Ciudad” a través de Radio Villa Francia 107.5 desde Santiago de Chile, con todo el análisis de lo más destacado de los procesos políticos y culturales de México y América del Norte. En esta ocasión con los temas:

  • 1.- Inician las elecciones intermedias en México ¿Democracia o farsa electoral?
  • 2.- Siete comunistas asesinados bajo el gobierno de Peña Nieto
  • 3.- Cumbre de las Américas. Un paso histórico por una Cuba sin Bloqueo.

Encuentra más información en mi blog: http://buitre.mx/

Vídeo

Radio: “Buitres en la ciudad” comienza transmisiones por @rvfradiopopular


https://soundcloud.com/albertobuitre/buitresenlaciudad-no-1-por-rvfradiopopular-chile-1075-fm

Hoy comienza una linda etapa. Mis pasos sobre la comuna Estación Central, bajo el sol del otoño chileno, prenden las ondas históricas de la Radio Villa Francia para emitir voces y sonidos de esta propuesta de periodismo. Gracias Villa Francia, gracias a tus héroes comunales, gracias a tus ejemplos combativos, gracias por recibirme y brindarme tu mesa para decir mi palabra. Prometo honrarla en cada emisión.

Escucha y comparte la primera edición de “Buitres en la ciudad” mesa radiofónica de análisis político y cultural conducido por mi,  a través de Radio Villa Francia 107.5 desde Santiago de Chile. Martes y sábados. 17:00 hrs (Chile), 14:00 hrs (México)

En esta primera edición:

  • Carmen Aristegui y la crisis del periodismo en México
  • A 6 meses de la masacre de Ayotzinapa
  • López Obrador ¿alternativa electoral?

Gracias por tomarte el tiempo de escucharme. Algo desencanchado, ansioso, quizá, pero feliz por hacer radio a través de esta señal histórica. Tus comentarios alimentan este esfuerzo de periodismo alternativo.

Vuelve el rodriguismo


Una vez, el dictador chileno AUGUSTO PINOCHET estuvo a punto de ser ajusticiado.

La noche del 7 de septiembre de 1986, Pinochet se trasladaba desde su casa en el Melocotón, ubicada en el Cajón del Maipo, hasta Santiago. En el camino, combatientes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez emboscaron al dictador que trece años antes diera muerte al presidente de la Unidad Popular, SALVADOR ALLENDE, en el golpe de Estado militar del 11 de septiembre de 1973.

Durante 28 años posteriores de la llamada “Operación Siglo XXI”, el FPMR enfrentó un proceso reconstitutivo. Con el cambio democrático que sacara a Pinochet de la Presidencia de Chile, la organización dejó la lucha armada para proseguir políticamente como Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez (MPMR).

El MPMR permaneció apegado a sus principios políticos, aún si ya no sostenía el protagonismo que le otorgó la insurrección. Esto le permitió fijarse como una organización consecuente con principios revolucionarios, cuando otras opciones de izquierda poco a poco se fueron alineando con sistema político-económico de la burguesía chilena, primero en la Concertación, y ahora, en la coalición gobernante Nueva Mayoría.

Con una reputación bien ganada entre los movimientos sociales y Partidos de izquierda nacionales y del extranjero, la crisis de representación de antiguas fuerzas políticas que abandonaron principios populares, le otorgó la MPMR la solidez que necesaria para emprender una nueva época de lucha.

Este sábado 28 de febrero, en sus instalaciones Casa Bolívar del popular barrio de Brasil,  militantes del MPMR presentaron el PARTIDO RODRIGUISTA, instrumento político mediante el cual la ex insurgencia participará electoralmente en Chile. De forma inmediata, en los comicios municipales del 2016, donde los rodriguistas aspiran a presentar candidatos en la región Metropolitana de Santiago, Valparaiso, Arica, Paraniacota y Los Lagos, donde tiene presencia sólida.

“Con la rebeldía del pasado y la dignidad del presente”, es su lema. Y a decir de MARCO RIQUELME, dirigente del MPMR, la insurgencia contra la dictadura es el orgullo que sienta la base de esta nueva era política del rodriguismo.

“Nos sentimos orgullosos del pasado que hemos tenido, creemos que en las condiciones que existieron en el país, de una dictadura brutal, que aplicó el terrorismo de estado durante los 17 años en que estuvo en el poder, no cabía ninguna otra posibilidad que rebelarse contra esa dictadura”.

Sölo restan trámites frente al Servicio Electoral (Servel) del país para participar legalmente. Pero la idea del Partido Rodriguista es clara desde el principio: utilizar la institucionalidad vigente en Chile para impulsar cambios urgentes y profundos en el país, como una  nueva asamblea constituyente que termine con los resquicios de la estructura dictatorial. 

Estos cambios no vendrán de arriba, me dice Marco Riquelme, sino mediante una herramienta realmente popular, realmente revolucionaria, realmente de izquierda, en la cual en pueblo chileno logre derribar la estructura burguesa que provoca escándalos de corrupción política y financiera como los que hoy padece Chile y pagan sus trabajadores, como la actual asociación de la familia de la

presidenta Michelle Bachelet con préstamos ilegítimos emanados del prominente banquero Andrónico Luksic, dueño del Banco de Chile.

Si quieres saber más sobre el MPRM y el Partido Rodriguista, sigue su página web El Rodriguista http://elrodriguista.cl/ . Esto dará de qué hablar en el futuro inmediato. Chile se alza de nuevo.