Quién es Rosa María Payá y su secreto para viajar gratis en avión


Me gustaría conocer a Rosa María Payá. La nueva cara del anexionismo cubano que habla de dictadura totalitaria, con esa mirada perdida, acondicionador en el pelo y su ‘outfit’ urbano de tacones, jeans y maleta en mano. Presiento que es toda una disidente de nuevo tipo; quizá es la neo-revolucionaria posmoderna que el mundo sediento de democracia y memes, esperaba.

Esto es una buena noticia porque, enfrentarse a una dictadura es una cosa, pero hacerlo sin maquillaje, es muy de los barbudos cubanos del 59. Y estos son otros tiempos. Las revoluciones de hoy debe tuitearse desde aeropuertos y recibir financiamiento del gobierno de los Estados Unidos. Puede que no liberen a un pueblo, pero los objetivos cambian: un día tendrás tu propio documental en Netflix y la gloria será toda tuya, siendo recordada como una mártir de la libertad.

Y es que siempre he considerado que tengo buen ojo para detectar rebeldes de nuestro tiempo. Aunque reconozco que he fallado. Un día proclamé a la bloguera cubana Yoani Sánchez como nuestra nueva liberadora del periodismo, pero es la hora que sigo esperando que de su pluma caiga la Revolución en Cuba. Quizá con Payá no me equivoque y esta sí, esta sí, lo haga por convicción y no sólo por los dólares y los lonches que dan en los aviones. 

Afortunadamente podré enterarme de esto en el próximo 19 de junio, cuando Rosa María Payá aterrice en el balneario cinco estrellas de Cancún, México, donde la presidenta de “Cuba Decide” –organización financiada por la National Endowment for Democracy, a su vez pagada por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, USAID, oficina del Departamento de Estado de EEUU–, participe del quinto Foro Regional Juventud y Democracia que organiza la Red de Jóvenes Latinoamericanos por la Democracia (Juventud LAC), donde la nueva cara de la contrarrevolución cubana se juntará con sus amistades a contarse cuanto sufren de sus derechos humanos, claro, con piñas coladas en mano.

Pero como en política nada es casualidad, es preciso informar que el evento de la Juventud LAC se llevará al cabo paralelamente a la 47va Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA, antes Ministerio de Colonias de EEUU) que ahí mismo tendrá lugar. Así que ambas plataformas aprovecharán la brisa de la rivera mexicana para firmar un acuerdo de cooperación para llevar más democracia y más derechos humanos a América Latina, igual a la que Washington llevó a Libia o Afganistán.

Quiero conocer a Rosa María Payá. Me da curiosidad la mentalidad de quien acusa una dictadura en Cuba, pero accedió gratuitamente a todos los beneficios sociales en su país y nunca fue discriminada por las actividades contrarrevolucionarias de su familia, una especie de club denominado Movimiento Cristiano de Liberación (MLC).

El MLC fue fundado por su padre, Oswaldo José Payá Sardiñas, a quien Rosa María ayudaba como traductora de inglés o recogiendo firmas para el denominado Proyecto Varela, una iniciativa financiada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos operado de 1998 al 2003 que pretendía reformar las leyes cubanas en pos de supuestas “libertades individuales” que en realidad buscaban inocentemente desmantelar el socialismo en la isla. Pero el proyecto fue un desastre y fracasó porque no pudo acreditar las firmas necesarias, no pudo argumentar sus peticiones y estaba mal redactado.

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Payá posa con el agente de la CIA; hoy secretario general de la OEA, Luis Almagro. FOTO: Twitter

Oswaldo Payá murió en un accidente automovilístico en julio de 2012. Por eso fue sentenciado en La Habana su acompañante, el español Angel Carromero, por homicidio imprudente en accidente de tráfico, en un juicio calificado por el consulado de España como “limpio, abierto y procesalmente impecable”.

Pero la causa de Rosa María Payá fue culpar al gobierno cubano de haber asesinado a su padre. Exigió una investigación internacional, aunque ni ella o su familia nunca han aportado alguna prueba de sus acusaciones. No obstante, su versión le ha redituado. Desde abril de 2013, la presidenta de Cuba Decide viaja por Europa, Estados Unidos y Latinoamérica presentándose como víctima, ganando reflectores y la aprobación de la administración estadounidense para obtener dinero para operar acciones anti-cubanas.

Alegando supuestas amenazas de muerte, acoso y persecución política, buscó ayuda en la Oficina de Intereses de Estados Unidos en Cuba (hoy Embajada), y logrando abandonar la isla junto a su madre y sus dos hermanos. A su llegada a EEUU, de inmediato recibió el apoyo de la contra-cubana de Miami –autora de diversos atentados terroristas dentro de Cuba, como el ataque en pleno vuelo a un avión de Cubana de Aviación en 1976, considerado el peor atentado de este tipo en la historia del hemisferio–, logrando ser llevada de la mano por el correligionario de Donald Trump, el congresista Marco Rubio, hasta el discurso del Estado de Unión ofrecido por Barack Obama en enero de 2015.

No conforme con su vena terrorista, Rosa María Payá viajó a finales de enero de 2016 a la República Dominicana para reunirse con su amigo Félix Toledo Montero, un ex integrante de la brigada 2506 que fue aplastada por Fidel Castro en la invasión de Playa Girón, y que posteriormente, integrado en las fuerzas especiales de la CIA, fracasó en su intento de perseguir al Che Guevara en el Congo. Derrotado, pero obcecado, fundó la organización paramilitar “Cuba Independiente y Democrática”, entrenando militarmente a elementos terroristas que ejecutaron acciones violentas contra Cuba.

Quiero conocer a Rosa María Payá porque quiero ver como es una refugiada política que viste ropa de centro comercial y cobra en dólares. En el 2013 la vi siendo entrevistada en la televisión mexicana. “Mira esta mártir, tan emperifollada”, pensé. Recién la vi en Chile, donde le cayó en el hígado a estudiantes de ese país cuando la cubana hablaba de dictadura totalitaria y, en medio minuto, quienes crecieron bajo el yugo de Pinochet le pidieron dejar de decir mentiras.

Me gustaría escuchar a esta “agente de cambio” hablar de derechos humanos en el México de los 150 mil asesinados por la violencia y los más de 33 mil detenidos-desaparecidos, incluidos los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Confieso que admiro a Rosa María Payá. Me asombra como ha convertido un proyecto fracasado como el Plan Varela –ahora llamado Cuba Decide–, en una junta que obtiene miles de dólares por la NED, o la Cuba Freedom Foundation, o la Freedom House, o la Fundación Konrad Adenauer ¡Todo un modelo de éxito! Sobre todo, al considerar que en el resto de América Latina otras activistas de derechos humanos como la hondureña Berta Cáceres, en vez de billetes, han encontrado la muerte. Sin duda, Payá debe estar haciendo algo bien.

¿Por qué no hay narcos en Cuba?


El narco es un fenómeno absoluto del sistema político y económico de un país. Quien diga que puede hacerse frente al tráfico de drogas y a su terrible entorno, sin revisar la manera en cómo se hace dinero y se organiza la sociedad en una nación, está mintiendo.

En México, por ejemplo, la violencia del narco se disparó en la década de 1980 cuando el Estado abandonó sus funciones de protección social. A partir de eso, paulatinamente ha dejando en manos de entes privados los servicios de salud, vivienda, educación, cultura, seguridad, etcétera, y también todas las industrias estratégicas como los energéticos, la minerías o las telecomunicaciones. La perspectiva cambió y lo que antes eran derechos, se convirtieron en negocio.

En México el narco existe porque se abandonó el desarrollismo para dar paso al libre mercado; una tesis que propone dejar en manos de los capitales la regulación de la economía, pero también de las relaciones entre personas, basadas no en la solidaridad sino en la ganancia.

Bajo esa estructura, es lógico que prolifere el narco pero también el secuestro, la piratería, la extorsión, la trata de personas. Hay narcos porque la carencia de derechos ha empujado a millones a sacar provecho de la explotación humana, en efecto; pero también porque el narco es un negocio exitoso. Y en una economía de libre mercado, el dinero está por encima de la justicia, porque el dinero es el testaferro del poder. Eso supone también la corrupción de la cultura, es decir, de lo que emana de nuestras relaciones sociales. La trampa y la violencia se naturalizan, porque es la forma en como se hacen las cosas.

Lo contrario a todo eso es lo que ha convertido a Cuba en un país libre de narcotráfico. Claro que tiene ventajas por tener solamente fronteras con el mar. Pero si eso fuera todo, el Reino Unido tampoco tendría ese problema, y no obstante lo tiene ¿Por qué? Lo dije al principio. El narco es un asunto absolutamente ligado a la estructura económica y política de un país.

 

La política cubana de “Droga cero” se inserta en un modelo donde lo humano es primero, el dinero después. Cuba puso fin al capitalismo con la Revolución de 1959, y con ello desechó todos los fenómenos asociados al libre mercado, incluido el tráfico de drogas, de la misma manera que la explotación laboral, la coacción sexual, la especulación financiera, la corrupción política o el mercado negro. Y aunque si bien es cierto que el que busque marihuana en La Habana encontrará luego de mucho preguntar, se dará cuenta de lo difícil caro, peligroso y aislado que esto es, precisamente, porque el pequeño traficante sabe a lo que se expone.

¿Por qué en Cuba no hay narco? Porque lo que tiene que´ver con su combate, se toma en serio. En serio es en serio. El más claro ejemplo es el caso de Arnaldo Ochoa Sánchez, el famoso “Caso Ochoa2. Un general de división, combatiente de la Revolución cubana junto a a Camilo Cienfuegos, quien fue fusilado sin miramientos al amanecer del 13 de julio de 1989 por intentar introducir droga del Cartel de Medellín a la isla. Una lección que ha durado casi treinta años. La gente misma está involucrada en la vigilancia de lo que se consideran “conductas antisociales”.

En Cuba no hay narcotráfico porque no existen condiciones para que prolifere. Más del 90% de la droga requisada en la isla ha sido dejada ahi de paso debido a que el país se encuentra en medio de las rutas entre el sur productor y el norte consumidor del continente Americano. Pero en 59 años, nunca un cartel se ha basado en territorio cubano,básicamente, porque hubo una Revolución que barrió con la dictadura y el capitalismo, construyendo en su lugar la estructura de un modelo económico, social, cultural y político tal que han hecho de Cuba uno de los países más seguros del mundo, según las Naciones Unidas.

Articulará PCM defensa de migrantes con comunistas de Centro y Norteamérica


CIUDAD DE MÉXICO. —El Partido Comunista de México (PCM), en colaboración con el colectivo Deportados Unidos en la Lucha, el Programa de Acompañamiento a Estudiantes Migrantes de la ENAH y la Brigada Roja Antifascista, llevó al cabo una protesta en el consulado norteamericano de Monterrey y Guadalajara, en la embajada de Honduras en Veracruz, en los pasos fronterizos de Ciudad Juárez y Tijuana, así como una clausura simbólica de la Secretaría de Relaciones Exteriores en la Ciudad de México, como parte de una jornada de solidaridad con trabajadores migrantes en puntos de concentración de los mismos, la cual se prolongará este fin de semana.

En su posicionamiento, el PCM se pronunció por considerar profundamente negativa para la clase obrera mexicana la gestión de la Secretaría de Relaciones Exteriores, que ha sacrificado los intereses de las y los trabajadores pese a sus declaraciones demagógicas, usándolos como ficha de cambio para defender los intereses de los monopolios mexicanos, mismos que buscan nuevos socios y nuevas condiciones a costa de más sacrificios para nuestra clase.

Esta manifestación —enfatizó—, señala la política anti-migrante de los Estados Unidos como del gobierno mexicano, la cual se ha enganchado en un mismo sentido: atacar a trabajadores migrantes en su tránsito por México.

“Ambos gobiernos son representantes esencialmente de los mismos intereses, se trata de gobiernos representantes de sus respectivos monopolios, representantes de sus respectivos grandes capitalistas.”

La organización comunista acuso que son los monopolios grandes capitales nativos o extranjeros que organizan la producción mundial en base a sus máximas ganancias y no en base al desarrollo del potencial de cada país: “Son ellos los responsables de la crisis económica, mientras que la clase obrera se ha sometido una y otra vez a los ritmos y modalidades de trabajo que ésta clase ha impuesto. Son ellos los responsables de desatar el desplazamiento forzoso por hambre y por guerra. Son ellos los que someten a los trabajadores a cruentos peligros, los que solapan con indolencia la mano macabra de cárteles y grupos criminales, los que utilizan a su favor la migración ilegal para conseguir lo que constantemente buscan que es abaratar el valor de la fuerza de trabajo.”

Sin embargo —acotó el PCM—, ésta clase capitalista niega su responsabilidad, sobre la crisis migratoria,  desvía la atención de su culpa y la dirige hacia los propios trabajadores que en cada país empobrece, los lanza uno contra el otro con campañas de xenofobia y racismo, con políticas de criminalización.

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El PCM anuncia con esta jornada el inicio de una política dirigida hacia los trabajadores migrantes, considerándolos “nuestros hermanos de clase, y es como hermanos de clase que pensamos que su papel no debe reducirse solo a ser sujetos de caridad, a ser víctimas de violaciones de derechos humanos, a languidecer en los refugios.”  El Partido Comunista destacó que se esforzará en acercar a sindicatos y migrantes para lograr una defensa común del valor de la fuerza de trabajo: “Buscaremos que los trabajadores migrantes y nacionales sepan ubicar quien es el causante de sus calamidades, que ante el escenario de profundización de la crisis y de guerra los migrantes sean un lazo vivo entre los trabajadores de ambos lados de las fronteras, que combatamos hombro a hombro por el derrocamiento de los que nos empobrecen y vejan por igual, por su inclusión en la construcción de una nueva sociedad y una nueva economía.”

Al mismo tiempo, el PCM informó que desarrollará una mayor cercanía con sus pares comunistas estadounidenses, canadienses y centroamericanos buscando una articulación cada vez más efectiva.

“Así como nuestros enemigos de clase han encontrado mecanismos para maximizar sus ganancias y sumir a los pueblos en la miseria, reprimirlos de manera conjunta, etc., la clase obrera desarrollará su propia política internacional dirigida a defenderse, a derrocarlos, y sobre de la base de su derrocamiento, sobre de la base la constitución de un poder obrero, construir relaciones de amistad y colaboración entre nuestros pueblos”, enfatizó.

Ganar el Edomex y perder la Presidencia


Si bien nadie puede dar por sentado que Andrés Manuel López Obrador ganará las elecciones del 2018 (fundamentalmente porque este país ha tenido que lidiar con la frustración de tres fraudes electorales previos, dos de ellos contra el tabasqueño), menos aún alguien puede asegurar que el PRI repetirá en la presidencia ¿El PAN? No tiene posibilidades. Sigue leyendo

No es Siria, es México, y es una crisis de refugiados


En sus ojos naufraga la esperanza, como un barcaza varada en un mar sin viento. Así, más de dos mil emigrantes procedentes de Haití yacen en las ciudades fronterizas de Tijuana y Mexicali, Baja California, hacinados en cuartos de madera y sin dinero, en espera de obtener asilo en Estados Unidos. Pero no hay respuesta, y esto ya es una “crisis humanitaria”.

Wilner Metelus, presidente del Comité Ciudadano en Defensa de Naturalizados y Afromexicanos (CDNAM), me dijo que la situación es alarmante. Los migrantes son asistidos por algunas organizaciones humanitarias, pero no existe apoyo suficiente por parte de los gobiernos de México y Estados Unidos para attender el estado físico y legal de quienes ahí están varados, en espera de entrar a EEUU. Son dos mil, pero están por llegar 5 mil más. Algunas madres ya parieron sus hijos en la calle; otros más están hospitalizados. Todos, tienen hambre y están a mercen del clima.

Hasta el momento, Metelus ha permanecido en contacto con ellos, pero la ayuda no es suficiente. “Nadie está hablando por ellos”, me cuenta y alerta porque muchos de ellos podrían ser deportados masivamente a Haití.

¿A Haití? ¿Después de que el huracán Matthew matara a más de mil y aislara el sur de la isla? ¿A que se van a Haití?

Pero aquí es el sol a plomo. Mexicali y Tijuana fueron construidas sobre territorio desértico con temperaturas que, en primavera o verano, pueden alcanzar los 40 grados durante el día y menos 5 grados en la noche. Este clima yaga la piel de estos migrantes cuya presencia ha venido rompiendo el escenario de un pueblo que no está acostumbrado a grandes concentraciones de población afrodescendiente. Estas no son las fronteras de Siria. Es México, y es una crisis de refugiados.

Buscan ser asilados en EEUU luego de salir de países como Brasil o Venezuela en donde laboraban en proyectos temporales en la industria de la construcción. Ahí llegaron como refugiados luego del terremoto que devastó Haití en el año 2010.

Pero el empleo terminó, y llegaron por tierra a México —junto a más de 3 millones de personas procedentes de México, Centroamérica y otras partes del mundo que lo intentan cada año— buscando cruzar a territorio estadounidense por la línea de la frontera.

Algunos haitianos intentan pasarse por refugiados africanos, particularmente del Congo. Lo hacen porque México ofrece amnistia migratoria a las y los congoleños, a causa de la guerra; no obstante, las personas provenientes de Haití sólo cuentan con un lapso de 20 días de estancia legal. Pero han pasado meses y aquí continúan varados en la frontera, sin que los gobiernos hagan algo concreto. El tiempo corre y la vida apremia.