Nunca he sido buen periodista


Nunca he sido buen periodista. He pasado mucho tiempo obedeciendo asignaciones sin sentido y soportando las mentiras de los políticos. He escrito tanto sobre la supuesta realidad que me he olvidado de cuál es la mía. Eso. La realidad nos come, nos engulle como ostiones en la boca asquerosa del gran comensal. Y de pronto estamos nadando en sus jugos gástricos, deshaciéndonos en ácido, y cuando nos damos cuenta, somos mierda. Unos viven bien siéndolo. Yo trato que no sea demasiado tarde. (Mira, no estaba tan equivocado al decir que los políticos son unos comemierda). Seguir leyendo “Nunca he sido buen periodista”