Carta a mi sobrino adolescente


Buen muchacho.

Te escribo porque estás a punto de descubrir que el mundo es una mierda. No te escribo para darte consejos, ninguno que vayas a aprender por tu propia cuenta. Pero déjame adelantarte algo de lo que seguramente te vendrá encima. Lo atroz existe. Más vale que vayas acostumbrándote.

Te sentirás traicionado por todos. Un día por la tarde, en la soledad de tu cama, descubrirás que estás solo en la vida. Realmente solo. Que nadie te conoce en realidad; y qué más da, tampoco querrás que nadie te conozca tal cual eres. Eso será un triunfo para ti pues reservarás lo mejor de ti mismo ¿para quién más? Sólo para ti. La vida se encargará de hacerte saber que eres tú, tu mejor aliado. Tu propio compañero de viaje. Llegarán personas a tu vida, más de las que ya existen, pero nadie comprenderá lo que dentro de ti cabe. Tus pasiones más encendidas, tus miedos más escalofriantes, tus deseos callados. Nadie. Seguir leyendo “Carta a mi sobrino adolescente”