Cuba y EEUU, la guerra que viene


Vestido con traje militar, el de la guerra, ataviado como General de Ejército y no como presidente, así dio Raúl Castro su alocución conjunta a Barack Obama en el relanzamiento de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba.

No fue con guayabera como a veces lo hace ante la Asamblea Nacional; ni de traje y corbata como en recepciones internacionales. Ahí hablaba Raúl bajo las cuatro estrellas y el laurel, en plan de defensa y contraataque. El mensaje era claro. Cuba abría una nueva época con Washington, sin renunciar a su carácter de combate.

Muchos de los titulares de la prensa mundial al día siguiente exponían: “El fin de la guerra fría”. Sin embargo, un amigo mío, miembro del Estado cubano, me alertaba: “No veo ninguna guerra fría, se viene una guerra caliente, más caliente que nunca”. Quizá esto revela el fondo de la situación. La normalización no incluye deponer las armas.

La estrategia de Estados Unidos apuntaría a abrir relaciones con Cuba para infiltrar sus capitales. Es claro que, de aún tener Washington condiciones hegemónicas sobre el mundo, prevalecería en su posición intransigente frente a Cuba. Fortalecería el Bloqueo, y aún más, profundizaría en la estrategia de sabotaje interno.

Pero la reapertura de las relaciones entre ambos países tiene implicaciones más allá de Washington. La posibilidad de que en Cuba fluyan capitales estadounidenses atañe a intereses del comercio internacional que antes no podían hacer negocios en la isla debido al bloqueo de cuentas bancarias, aranceles excesivos y, básicamente, la inclusión de empresas y empresarios en la ignominiosa lista de patrocinadores del terrorismo, por el simple hecho de intentar invertir en la isla. Seguir leyendo “Cuba y EEUU, la guerra que viene”

Buenos días, ¿la guerra fría terminó? [The Huffington Post]


La mano en el corazón, como recibiendo un disparo a mansalva, la senadora republicana Ileana Ros Lehtinen recibe la noticia de la normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

Ros Lehtinen forma parte del triunvirato que desde a Miami dirigen el lobby anti cubano en el Congreso y la Casa Blanca, compuesto además por los también senadores Marco Rubio, republicano por la Florida y Bob Menendez, senador demócrata por New Jersey.

Son ellos, junto con una retahíla de personajes que van desde el fallecido Jorge Mas Canosa, el ex CÏA Luis Posada Carriles y el político Mario Díaz Balart, quienes han mantenido “secuestrada” la política entre Washington y La Habana por cuarenta años, según me lo definió así el Embajador cubano en México, Dagoberto Rodríguez Barrera. Seguir leyendo “Buenos días, ¿la guerra fría terminó? [The Huffington Post]”