Dicen que el comunismo es cosa de viejos


ALBERTO BUITRE – Olvídate del #YoSoy132, del Bloque Negro anarquista, o de los fans de López Obrador. No había existido un esfuerzo político tan grande de juventudes  en México como el que el pasado fin de semana se vivió en Oaxaca. Hay que tomar nota porque esto es historia.  Los días 12, 13 y 14 de julio se llevó acabo el 1er Congreso de las Juventudes Comunistas en las instalaciones de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) ¿Que por qué esto es importante? Porque de este evento emergió la Federación de Jóvenes Comunistas (FJC), la más grande e importante organización revolucionaria mexicana dirigida por  juventudes y para las juventudes. Una de verdad.  Con miembros provenientes de 13 Estados del país ¿Existió algo parecido jamás? No. Ni aún cuando el antiguo Partido Comunista Mexicano aún formaba parte de la Internacional Comunista antes de 1981.  Y si me equivoco, por favor desmiénteme.  Seguir leyendo “Dicen que el comunismo es cosa de viejos”

¿Quién si no los comunistas?


ALBERTO BUITRE / EL COMUNISTA (JULIO 2013, AÑO 10, NÚM., 29).- Quienes somos comunistas sabemos muy bien la fórmula para derrotar al Estado burgués. Nuestra vocación política nos llama a seguir los pasos que construyen la Revolución Socialista en donde quiera que estemos, sea cual sea nuestra trinchera y condición. Deseamos por tal motivo que nuestros esfuerzos tuvieran más eco entre la clase trabajadora, el estudiantado; entre el pueblo. Y lo deseamos porque trabajamos con fundamento científico y la historia de la lucha de clases nos da la razón. Sin embargo, más allá de nuestro esfuerzo cotidiano, los frutos parecen tardar en aparecer porque nos enfrentamos a condiciones simplemente opuestas. Somos el lado contrario de todo lo ordenado por el capitalismo y desde arriba se dictan las reglas, incluso, de lo que debe ser la oposición al sistema.

En México hay varios ejemplos de esto. Desde el revisionismo antisoviético, trotskista y socialdemócrata, hasta el llamado nacionalismo-revolucionario tan citado entre la politología para definir la postura anti-neoliberal “a la mexicana”. Un cúmulo peligroso de Partidos y organizaciones que confunden la conciencia de clase del pueblo y distraen sus esperanzas en el activismo electoral.

Las pasadas elecciones del siete de julio que se desarrollaron en 14 Estados del país arrojan datos reveladores sobre la inutilidad de la democracia burguesa para el cambio social en México. Confirman, pues, que no hay salida electoral a la crisis. Sus participaciones estuvieron ridículamente por debajo del 30 por ciento en algunos casos, y en otros como en Baja California, la alternancia política se volvió un juego entre dos bandos amigos. Un circo donde se diluyen colores; tanto, que ya siquiera la prensa se esfuerza en definir a uno como derecha, izquierda o centro. Todos son lo mismo, incluido Morena que se abstuvo de participar electoralmente esta vez, pero sí lo hizo marcando el tono de sus preferencias. Seguir leyendo “¿Quién si no los comunistas?”