Fundación Konrad Adenauer: ¿qué hace realmente en México?


Mi abuelo les llamaba hipócritas. Sí, a esos que te dicen una cosa y por el otro, hacen exactamente lo contrario. Mentirosos, perversos, psicópatas, según el psicoanálisis. Y, en efecto, eso son; por lo que,  ¿cuánto peor si se trata de una organización que pasa como benéfica, cuando, en realidad, apoya el terrorismo político? Por ejemplo, la alemana Fundación Konrad Adenauer (KAS, por sus siglas), y ahora explicaré por qué.

La KAS es una fundación que se hace pasar como promotora de los “ideales demócrata cristianos”. Funciona con dinero del gobierno alemán y es patrocinadora, por ejemplo, del Premio Alemán de Periodismo Walter Reuters, que tiene lugar en México. Aquí me detengo un poco porque, es precisamente en México, donde la KAS da cátedra de hipocresía. Y es que, mientras se hace parte de un galardón periodístico que dice apoyar el trabajo sobre derechos humanos, en el mismo territorio mexicano, también financia operaciones de terrorismo político contra otro país, Cuba, con quien, por cierto, el Gobierno mexicano sostiene relaciones bilaterales y Alemania, también.

Vale la pena decir que la KAS es astuta en sus movimientos. Porque para sus labores bonitas y de buena cara, funciona con dinero alemán; en tanto que, para sus maniobras oscuras, opera con dinero que le dan instituciones de Estados Unidos como la National Endowment of Democracy (NED), creada por Ronald Reagan para operaciones encubiertas de la CIA.

La KAS financia el terrorismo político en México contra Cuba con dinero estadounidense, desde hace tiempo.

Pero recientemente lo ha vuelto a hacer. Así, del 24 al 26 de mayo pasado, la Fundación Konrad Adenauer organizó y patrocinó un evento en territorio mexicano con el objetivo de conspirar contra el gobierno cubano.

Se trató de una reunión con miras al llamado “VI Encuentro Caminos por una Cuba Democrática”, previsto a realizarse en septiembre de este año. En ella, la KAS se preocupó por intentar unificar a la, de por sí, dividida y desprestigiada contrarrevolución cubana y discutir su financiamiento. El problema que enfrentan los alemanes es que los anexionistas cubanos están peleados entre sí, básicamente, por dinero. Que por qué a unos les dan más dólares que a otros, que yo quiero más, y cosas así…

¿Quién participó de la reunión? Bueno, la KAS hizo gestiones ante organismos institucionales de México para garantizar la presencia de los anexionistas cubanos Fernando Palacio Mogart, Eroisis González Suárez, Boris González Arenas, Roberto Díaz Vázquez, María Elena Mir Marrero, Hildebrando Chaviano y Roberto Jiménez Gutiérrez.

Sin embargo, la reunión fue un fracaso. La KAS no pudo cumplir sus expectativas porque los intereses personales y el gusto por el dinero, parece ser insuperable entre los contrarrevolucionarios cubanos. Pero debo ser justo, ya que el único punto en el que se tuvo consenso fue en la reestructuración de la llamada Mesa de la Unidad para la Acción Democrática (MUAD), una organización que busca el re-anexionismo de Cuba a Estados Unidos, pero que perdió protagonismo recientemente ya que su líder, Manuel Cuesta Morúa, fue acusado de corrupción…. por los propios contrarrevolucionarios.

 

De modo que parece lejana, muy lejana, la época cuando la KAS pudiera cumplir el objetivo, largamente anhelado por sus patrocinadores en Estados Unidos, de ver derrocado al Gobierno revolucionario de la isla. Y peor, con sendos agentes de una contrarrevolución que no se destaca precisamente por su inteligencia u honradez. Mientras tanto, ¿qué pasaría si los gobiernos de México y Alemania se enteran de lo que anda haciendo la Fundación Konrad Adenauer a sus espaldas?

Cómo Marx salvó a China


Discursos aquí, conferencias allá, pero el único lugar donde realmente se celebraron los 200 años del nacimiento de Karl Marx fue en China. Con dos eventos: el primero, la donación de una enorme estatua del filósofo a la ciudad de Treveris, Alemania, donde nació el autor de El Capital; el segundo —y más importante—, un evento oficial en la Sala del Pueblo en Beijing, con un discurso de más de media hora emitido por el presidente chino, Xi Jinping, en el cual reiteró el carácter comunista de la China del siglo XXI.

“Es perfectamente correcta para la historia y el pueblo optar por el marxismo, así como para el Partido Comunista de China lo es inscribir el marxismo en su propia bandera, para adherirse al principio de combinar los principios fundamentales del marxismo con la realidad de China y adaptar el marxismo continuamente al contenido chino y los tiempos”, dijo XI, en un evento sumamente difundido en los canales estatales y privados.

Se trata de uno de los tres presidentes más poderosos del mundo saliendo a dar un discurso difundido por todo el mundo acerca de Marx. Esto debió retorcer la bilis del teórico estadounidense Francis Fukuyama, quien declaró el “fin de la historia” y de la lucha de clases tras la caída del muro. Fukuyama mintió. Marx y el socialismo siguen vivos y China pone sobre la mesa su propia evidencia.

El marxismo es una guía, dijo Xi, y tiene razón. China pudo adaptar el socialismo científico a su realidad compuesta de una inmensa diversidad de territorios, más de 400 etnias y 1, 500 millones de habitantes, todo, envuelto en diez mil años de historia como nación. Debido a esto, tras la Revolución de 1949 al mando de Mao Tse Tung, desterraron el colonialismo y medio siglo después se alzan como la primera potencia económica del mundo. No hubiera podido ser de otra manera. Este país aró su tierra con el Manifiesto Comunista en una mano, y el confucionismo en la otra. Comprendieron la importancia de desarrollar sus inmensas fuerzas productivas y poner la riqueza al servicio de las personas.

No faltan las voces que afirman que lo de China no es socialismo sino una especie de “capitalismo de Estado”. Voces occidentales, por supuesto. Parafraseando a la historiadora colombiana Diana Uribe, hablar de China es como asomarse a un precipicio y no ver el fondo. Estamos hablando de un país cuya Historia se remonta a la época de las glaciaciones. Las opiniones sesgadas tan solo subliman los prejuicios, incentivados por la ideología anti-socialista.

La teoría marxista y el ejemplo de la Revolución soviética lograron rescatar a una China sometida por el colonialismo europeo y japonés, en el fatídico siglo XIX ensombrecido bajo el humo de opio. Lacerantes episodios como la masacre de Nanjing hubieran condenado a cualquier país al derrumbe; pero China resucitó de la muerte de los mil cortes. “Solo el socialismo puede salvar a China”, pronunció XI Jinping este 5 de mayo en los 200 años de Marx. La historia le concede la razón.

La FARC y la toma del poder – Entrevista a Marco León Calarcá


No me parece lejano aquel octubre de 2013 cuando me reuní con Marco León Calarcá en La Habana, Cuba, a sólo unos meses de iniciados, públicamente, los diálogos entre la guerrilla de las FARC-EP y el gobierno de Colombia para la culminación del conflicto armado. Cuatro años después, la mesa de paz fructificó, nació la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) como el nuevo partido político de la izquierda colombiana y Calarcá, cuyo nombre es Luis Alberto Albán, compite para ser congresista por el departamento del Valle del Cauca, cuya capital es la ciudad de Cali. Lo busqué de nuevo porque mis preguntas han aumentado desde entonces y tenía que planteárselas.

Sentados en el lobby de un hotel habanero de aquel 2013, el entonces comandante del Bloque Caribe de las FARC-EP, me adelantaba que si la guerrilla se convertía en un partido político, no significaría que abandonarían la ruta revolucionaria ¿Qué piensa ahora? ¿Qué responde a los químicamente puros que critican este nuevo paso del movimiento fariano? ¿Cómo se siente en esta nueva etapa? El me respondió:

“El ánimo de exguerrilleros y exguerrilleras farianos es bueno, somos ahora combatientes por la paz. La paz sigue siendo anhelo del pueblo colombiano, del cual somos parte y aportamos a su construcción, nuestra convicción y el cumplimiento de los acuerdos en lo que nos corresponde.”

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–¿Qué ha sido lo más complicado en esta transición?—le pregunto.

–Como todo cambio se presentan dificultades por las incomprensiones producto de análisis desenfocados por el radicalismo, de izquierda para los cuales siempre es insuficiente lo logrado y desde cómodas posiciones, pues no están metidos en la lucha, descalifican lo hecho. Y desde la derecha, al considerar que lo acordado es demasiado y se convalida el terrorismo que es como ellos llaman a la lucha revolucionaria.

“En medio de esas manifestaciones, está el camino de la construcción de paz al lado y hombro a hombro con las mayorías, eso es lo que hacemos en la actualidad.
El Acuerdo de Paz es una herramienta para incentivar la lucha social, política, económica y cultural.

“A esto le agregamos inconvenientes propios del incumplimiento por parte del Gobierno y el Estado de algunos puntos y aspectos del Acuerdo, lo cual entraba y siembra de dudas e inquietudes a la militancia de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, FARC y a las mayorías nacionales, pues se pone en riesgo el propio proceso. Sabemos que es la lucha social y política con la solidaridad internacional la que nos permitirá superar esos y otros obstáculos”.

Pienso en el genocidio de la Unión Patriótica de 1984, cuando las FARC pactaron con el presidente Belisario Betancourt y el Estado y bandas paramilitares asesinaron a más de tres mil militantes, incluido al candidato presidencial de la UP, Jaime Pardo Leal.

–¿Qué responder a quienes temen –y me incluyo–, se reedite la masacre de la Unión Patriótica?

–Los temores son válidos y justificados por lo sucedido, sin embargo con esa experiencia la lucha social y política de organizaciones y personalidades no permitirá reeditar esa dolorosa parte de la historia.

“De otro lado y con mucho peso e importancia está la solidaridad de pueblos y gobiernos del mundo con el proceso, como aporte a la paz de Nuestra América y del mundo.

“El Acuerdo contempla cláusulas de garantía de la seguridad individual, incluyen además de exguerrilleros y exguerrilleras a las comunidades y a quienes luchan por los derechos de las mayorías, esta es otra herramienta para desde la resistencia popular defender la vida.

“El dolor por los asesinatos es grande y nuestra solidaridad con sus familiares es concreta, pero no podemos ceder ante el terrorismo paramilitar.”

— ¿Qué responder a quienes han criticado la dejación de las armas, como vía revolucionaria?

–Esa afirmación nada tiene que ver con nosotros. Ni con nuestra práctica, ni con nuestra teoría.

“Nuestra decisión no significa avalar la tesis de condena a la lucha armada revolucionaria y mucho menos desconocer el legítimo derecho a la rebelión armada de los pueblos del mundo. No nos confundamos.

“Hicimos dejación de las armas producto del análisis de nuestra realidad y firmes al principio de la autodeterminación.

“Nunca, y ahora menos, creemos en la exportación o importación de modelos, en la transpolación de soluciones. Nuestra experiencia es libro abierto para los pueblos del mundo, pero no aconsejamos ni adoctrinamos.

“No renegamos de nuestro pasado de violencia revolucionaria, ni de la lucha armada”.

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— ¿Qué expectativas tienen en esta elección por venir como partido político?

–Somos un partido con vocación de poder, consideramos que podemos obtener el respaldo de inmensos sectores de la población y en la medida que logremos explicar nuestras propuestas, que la gente en Colombia las conozca, ese respaldo crecerá.

— Gane quien gane y pierda quien pierda en la elección ¿de qué manera enfrentarán el nuevo periodo político que se avecina?

–Lo dicho, la construcción de la Paz pasa por la correcta y oportuna implementación del Acuerdo y esa construcción se base en la lucha social y política de los pobres de Colombia, de los del Común, porque eso somos y encarnamos la esperanza.

También, pienso en otro riesgo. En los últimos meses, más de 120 líderes que apoyan el proceso impulsado por la FARC o que forman parte de él, han sido asesinados. Además, continúan bajo prisión política más de 2 mil integrantes de la ex guerrilla por lo cual el acuerdo de paz sigue esperando su turno de implementarse por completo, al menos, por lo que toca al gobierno de Colombia.

— ¿Está en riesgo el proceso de paz, considerando la cantidad de presos políticos farianos que existen y los asesinatos perpetrados en últimas fechas?–, preguntó a Luis Alberto Albán.

–Más allá de los incumplimientos que nombras, el proceso entra en crisis por la falta de esfuerzo político del gobierno para buscar soluciones frente a las trabas y trampas que colocan los enemigos de la paz, la extrema derecha.

“Hemos logrado la libertad de las tres cuartas partes de los prisioneros, quienes aún continúan en las cárceles, por cuenta de las maturrangas jurídicas, también lograran su libertad. Es nuestro compromiso.

“El tema de la seguridad es exigencia urgente, el mundo debe expresar su repudio a los asesinatos, práctica desesperada de quienes se lucran de manera política y económica de la guerra”.

— ¿Cómo se posiciona el partido FARC ante las demás coaliciones de izquierda en este proceso electoral presidencial?

–No entiendo de cuales coaliciones de izquierda se habla, hasta ahora y pese a nuestros esfuerzos por generar las condiciones para un gobierno de amplia coalición que garantice la tranquila transición a la Paz, no se ha logrado concretar. Todos los sectores hablan de Unidad pero al momento de organizarla surgen múltiples inconvenientes. Esto no significa por ningún lado manifestación de desánimo, seguimos trabajando en la unidad de los sectores populares y sus legítimas expresiones políticas.

Me despido de Luis Alberto Albán. Es extraño llamarle así y no Marco León Calarcá, como ya me había acostumbrado. A pesar de no revestir más el verde olivo, de buena manera, su condición de comandante, hoy comandante político, sigue intacta. Veremos cómo le va en los comicios y si logra ser elegido congresista por el Valle del Cauca. No obstante, si algo deja claro es que para él los anhelos son más grandes que las coyunturas; que la política es un instrumento y su causa es una Colombia con paz y justicia social.

Colombia elegirá nuevo presidente y nuevo Congreso en las elecciones del 27 mayo de 2018, a primera vuelta y el 17 de junio, en segunda. La FARC compite con Rodrigo Londoño Echeverri, conocido como Timoleón Jiménez “Timochenko”, máximo líder de la ex guerrilla, como su candidato a la Presidencia. Su segundo al mando y jefe de las negociaciones, Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez, encabeza la lista al Senado.

Ataques sónicos en Cuba: cuentos de ciencia ficción


En Estados Unidos es común escuchar “sólo hago mi trabajo”, como un justificante para cualquier cosa. “I just try to do my work”, dice el médico que no atiende al vagabundo o el restaurantero que paga a sus empleados por debajo del mínimo. Lavarse las manos es fácil porque, hey, sólo estoy cumpliendo órdenes.

¿Sólo están haciendo su trabajo los diplomáticos estadounidenses que dicen haber sufrido ataques sónicos en Cuba? ¿Sólo están cumpliendo órdenes al fingirse los afectados?

Sobre esto, las Embajadas de Estados Unidos en varios países de Latinoamérica y el Caribe, hey, también sólo están cumpliendo con su trabajo al ofrecer a funcionarios de las Cancillerías en esas naciones la versión de Washington sobre los supuestos “ataques sónicos” contra sus diplomáticos en Cuba. Acuerdan reuniones con representantes de las direcciones de América del Norte de los gobiernos donde tienen sede y una vez convenida la reunión, ofrecen un documento explicativo de su historia.

Dicen que su gobierno está muy preocupado por la salud de sus funcionarios en Cuba, violando los acuerdos entre La Habana y Washington de no difundir versiones parcializadas de lo ocurrido hasta que culminen las investigaciones, así como la Convención de Viena que regula las relaciones entre Estados.

Pero, vamos, they just wanna do their work…

Desde que en octubre Donald Trump acusara que algunos de sus diplomáticos en La Habana fueron víctimas de ataques sónicos, los gobiernos de Cuba, Canadá y Estados Unidos se pusieron a trabajar para investigar lo ocurrido. El saldo de investigaciones hasta el momento es: no hay nada.

Cuba destinó a dos mil expertos –entre ellos: criminólogos, audiólogos, médicos, técnicos y hasta matemáticos–, desde que en el mes de febrero se enteraron de los alegatos estadounidenses. No obstante, no se ha descubierto ni una sola evidencia que confirme la acusación.

Pero Trump –el mismo presidente que dijo que los mexicanos son violadores y narcotraficantes–, insiste que sí hubo ataques los cuales habrían provocado mareos, fatiga y problemas cognitivos en su personal diplomático. No hizo mención, quizá, a una dieta alta en grasa de McDonalds.

Pero, confiado en su guion, el presidente de Estados Unidos expulsó del país a diplomáticos cubanos. Por su parte, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, dijo que las medidas eran injustificadas y acusó que Washington no está cooperando lo suficiente para esclarecer los hechos.

Los expertos cubanos analizaron catorce grabaciones suministradas por Estados Unidos como supuesta evidencia. Y sí, en efecto, se escuchan ruidos en ellas. Por ejemplo, del tráfico vehicular, pasos, voces y algunos insectos comunes en La Habana. Nada más.

“Hemos entrevistado más de 300 personas, incluso se ha evaluado a más de 30 medicamente, y no han sentido ninguna de estas cosas (ataques sónicos)”, dijo el teniente coronel José Alazo, experto de la Unidad de Investigaciones Criminales del Ministerio del Interior de Cuba.

Sin contar el reguetón, ¿tiene Cuba armas sónicas como para lesionar a diplomáticos extranjeros?

“Es algo imposible –enfatizó Alazo–. Estamos hablando de ciencia ficción. Se hace insostenible el argumento, desde el punto de vista técnico”, dijo.

Cuba no sólo no posee tal tipo de armamento, sino que, aunque lo tuviera, este no podría ser utilizado sin llamar la atención, ni afectar la salud de terceros. Pero qué casualidad que sólo las supuestas víctimas escucharon un supuesto ataque, ni sus familias ni sus vecinos, como sólo Trump y algunos medios de prensa que le creen, ven “ataques sónicos”. Y si mienten dirán que, bueno, sólo intentan hacer su trabajo.

Incluso si el reporte de los diplomáticos estadounidenses sobre sonidos fuertes es engañoso y el origen de los ataques es infra o ultrasónico –por lo tanto, inaudible para los oídos humanos–, sería difícil de explicar cómo pudo pasar desapercibido, me comentan expertos como el doctor Manuel Villar, otorrinolaringólogo, quien afirma: “usted tendría que tener una fuente que se vería desde un satélite. Sería enorme”, dijo.

Y agrega: “Sólo dos o tres de las supuestas víctimas tenían problemas de audición, según la información proporcionada por Washington, mientras que cualquier tipo de ataque sónico habría causado daños a todos los afectados”.

Así que mientras diplomáticos de Estados Unidos difunden historias de ciencia ficción entre los gobiernos de América y el Caribe, lo que tenemos sobre los supuestos ataques sónicos es que, algún día, un sucesor de Aldous Huxley retomará la historia para un buen libro de cuentos.

 

 

“Marco Rubio traiciona a su propia gente”


Viajando en espiral, aterriza y da uno, dos, tres rebotes en la orilla y la lata de Mr. Pepper finalmente cae fuera del basurero. Angélica aprieta los puños, se queja en un grito y patea el bote que, de un punterazo, se despide llorando hacia el centro de la avenida Cleveland para ser aplastada por los autos. I’m done with this shit, dice y resopla, dejando caer su currículum que detalla tres años de experiencia como gerente de turno en un Popeye’s, los cuales no le sirven para encontrar trabajo ahora. El fin del programa de acción diferida para los llegados en la infancia, DACA, excusa a los pequeños negocios de Clearwater, Florida. Nadie quiere darle trabajo a una dreamer, y si le dan, le pagan por debajo del salario mínimo, al fin que, you people, están por ser expulsados de Estados Unidos.

Angélica, salvadoreña, es una de los 4, 4 millones de latinos y latinas que viven en Florida y parte de los 2 millones de jóvenes en Estados Unidos que están a punto de ser expulsados del país, gracias al fin de DACA. Los que se quedan, unos 23 millones, ya no tendrán seguridad médica, lo que significa que, si se enferman, o se aguantan el sufrimiento hasta morir, o se endeudan hasta que la miseria los mate. Porta una camiseta hilarante “Don’t COVFEFE mi DACA”, en alusión a ese tweet que Donald Trump tuiteó bajo quién sabe qué efectos. Pero el humor va cediendo terreno.

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Junto con varios de sus amigos, dreamers y residentes, ha participado en algunas de las protestas que se han llevado al cabo en Miami, afuera de las oficinas de Mario Díaz Balart y Marco Rubio, representantes por la Florida, y promotores del fin de DACA y de otras medidas como el estatus de protección temporal, TPS, y el quiebre del OBAMACARE que les dotaba de salud pública. “¡DACA y TPS, sí! ¡Deportación no!”, consigna, como parte de la campaña Organization United We Dream y Florida Inmigrant Coalition. Pero los republicanos hacen oídos sordos.

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I’m done with this shit, reclama y añade:

—Díaz-Balart ha llevado las cosas demasiado lejos. Él no está con los jóvenes de la Florida, ni en Miami ni en Clearwater, ni en Tampa. Pregúntale al que quieras. Él desvió más de 1.2 billones de dólares del Obamacare ¿Sabes para qué? Para el fucking muro. Y aquí en la Florida, no tenemos educación, no tenemos salud, no tenemos trabajo. Ni los cubanos, porque dice que él es de padres cubanos, tienen salud y trabajo aquí. Eso hizo Díaz Balart. Traicionó hasta su propia gente. Él y Marco Rubio… My god, it’s full of fucking bullshit, man–, resopla de nuevo y se golpea la frente.

Se entiende el entredicho de Angélica. Es Mario Díaz-Balart  diputado por el distrito 25 de Miami por el partido Republicano. Sus amigos son el líder de la Cámara de Representantes, Paul Ryan y el vicepresidente Mike Pence, ambos impulsores del fin de DACA. Se adhiere al grupo de legisladores cubano-americanos entre los que se encuentran Ileana Ros-Lethinen y Bob Menéndez, del partido Demócrata y los republicanos Carlos Curbelo y, por supuesto, el senador Marco Rubio, viejos propagandistas anti-Cuba, anti-Venezuela, anti-Bolivia y lo que se acumule en el caldo del imperialismo estadounidense.

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Angelica levanta su currículum. Ya pue’, I need this shit, dice y repite shit, shit, shit por donde quiera. Entra a probar suerte a un restaurante de comida mexicana que, para los amantes de los destinos poéticos, es propiedad de un güero conocido entre trabajadores de Clearwater como Mr. Be Good. Sale en media hora. Dibuja entre dos labios tristes una extraña parábola que no alcanza a ser una sonrisa.

—Comienzo esta noche a las once. Necesitan una hostess de aspecto mexicano. El puesto es mío.

—Pero tú eres salvadoreña.

—Si tienes la piel marrón, no hay diferencia.  Y tampoco me importa. ¿Sabes por qué le dicen Be Good? Su negocio funciona con puros ilegales.

—Y no los deporta…

—¿Para qué? Les paga la mitad de un salario mínimo. Si quitan el DACA, aquí me puedo quedar. Es amigo de los republicanos. En las elecciones le ordenó a sus empleados repartir posters de Trump ¿Sabes a lo que me refiero? ¡Ilegales repartiendo propaganda de Trump!

El DACA y el TPS son los únicos programas que protegen a más de un millón de inmigrantes, tan sólo en Miami. Angélica podría ahora salvarse de una oleada masiva de deportaciones si sabe esconderse en la cocina del restaurante, cuando venga la policía o algún supremacista fanático de Donald Trump, o si Mario Díaz Balart y Marco Rubio pasan alguna vez por aquí.