Articulará PCM defensa de migrantes con comunistas de Centro y Norteamérica


CIUDAD DE MÉXICO. —El Partido Comunista de México (PCM), en colaboración con el colectivo Deportados Unidos en la Lucha, el Programa de Acompañamiento a Estudiantes Migrantes de la ENAH y la Brigada Roja Antifascista, llevó al cabo una protesta en el consulado norteamericano de Monterrey y Guadalajara, en la embajada de Honduras en Veracruz, en los pasos fronterizos de Ciudad Juárez y Tijuana, así como una clausura simbólica de la Secretaría de Relaciones Exteriores en la Ciudad de México, como parte de una jornada de solidaridad con trabajadores migrantes en puntos de concentración de los mismos, la cual se prolongará este fin de semana.

En su posicionamiento, el PCM se pronunció por considerar profundamente negativa para la clase obrera mexicana la gestión de la Secretaría de Relaciones Exteriores, que ha sacrificado los intereses de las y los trabajadores pese a sus declaraciones demagógicas, usándolos como ficha de cambio para defender los intereses de los monopolios mexicanos, mismos que buscan nuevos socios y nuevas condiciones a costa de más sacrificios para nuestra clase.

Esta manifestación —enfatizó—, señala la política anti-migrante de los Estados Unidos como del gobierno mexicano, la cual se ha enganchado en un mismo sentido: atacar a trabajadores migrantes en su tránsito por México.

“Ambos gobiernos son representantes esencialmente de los mismos intereses, se trata de gobiernos representantes de sus respectivos monopolios, representantes de sus respectivos grandes capitalistas.”

La organización comunista acuso que son los monopolios grandes capitales nativos o extranjeros que organizan la producción mundial en base a sus máximas ganancias y no en base al desarrollo del potencial de cada país: “Son ellos los responsables de la crisis económica, mientras que la clase obrera se ha sometido una y otra vez a los ritmos y modalidades de trabajo que ésta clase ha impuesto. Son ellos los responsables de desatar el desplazamiento forzoso por hambre y por guerra. Son ellos los que someten a los trabajadores a cruentos peligros, los que solapan con indolencia la mano macabra de cárteles y grupos criminales, los que utilizan a su favor la migración ilegal para conseguir lo que constantemente buscan que es abaratar el valor de la fuerza de trabajo.”

Sin embargo —acotó el PCM—, ésta clase capitalista niega su responsabilidad, sobre la crisis migratoria,  desvía la atención de su culpa y la dirige hacia los propios trabajadores que en cada país empobrece, los lanza uno contra el otro con campañas de xenofobia y racismo, con políticas de criminalización.

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El PCM anuncia con esta jornada el inicio de una política dirigida hacia los trabajadores migrantes, considerándolos “nuestros hermanos de clase, y es como hermanos de clase que pensamos que su papel no debe reducirse solo a ser sujetos de caridad, a ser víctimas de violaciones de derechos humanos, a languidecer en los refugios.”  El Partido Comunista destacó que se esforzará en acercar a sindicatos y migrantes para lograr una defensa común del valor de la fuerza de trabajo: “Buscaremos que los trabajadores migrantes y nacionales sepan ubicar quien es el causante de sus calamidades, que ante el escenario de profundización de la crisis y de guerra los migrantes sean un lazo vivo entre los trabajadores de ambos lados de las fronteras, que combatamos hombro a hombro por el derrocamiento de los que nos empobrecen y vejan por igual, por su inclusión en la construcción de una nueva sociedad y una nueva economía.”

Al mismo tiempo, el PCM informó que desarrollará una mayor cercanía con sus pares comunistas estadounidenses, canadienses y centroamericanos buscando una articulación cada vez más efectiva.

“Así como nuestros enemigos de clase han encontrado mecanismos para maximizar sus ganancias y sumir a los pueblos en la miseria, reprimirlos de manera conjunta, etc., la clase obrera desarrollará su propia política internacional dirigida a defenderse, a derrocarlos, y sobre de la base de su derrocamiento, sobre de la base la constitución de un poder obrero, construir relaciones de amistad y colaboración entre nuestros pueblos”, enfatizó.

Metelus, héroe de los refugiados


¿Que sería de los más de siete mil migrantes provenientes de Haití y Africa que yacen varados en la frontera entre México y Estados Unidos, sin el activismo de Wilner Metelus? ¿Donde la vida les tendría una oportunidad, siendo los refugiados que –como Zygmunt Bauman mostró–, han sido expulsados por el capitalismo de una tierra a la cual ya no pueden regresar?

Pero ahí está Metelus, presidente del Comité Ciudadano de Afromexicanos y Naturalizados, quien, desde que la crisis estalló a finales del año 2016, ha tocado todas las puertas humanas e institucionales para exigir justicia y humanismo para sus hermanos y hermanas, como el mismo les llama.

Recién el pasado jueves 16, Wilner Metelus se reunió con Ardelio Vargas,  comisionado del Instituto Nacional de Migración, el INM, para  gestionar 4 mil 512 visas humanitarias para los migrantes haitianos en México. Es decir que al menos la mitad de las y los refugiados podrán hacer de México su patria y liquidar así el infierno emigrante que los ha hecho cruzar literalmente la mar y la tierra en busca de un chance para vivir.

Así lo dijo el hermano Wilner: “Me dijo (Ardelio Vargas) que el Gobierno de México no va a expulsar a ningún haitiano que está ahorita en el país y que los va a regularizar”, toda vez que las y los refugiados haitianos y africanos buscan quedarse en suelo mexicano y no exponerse lo que pudiera sucederles en Estados Unidos bajo el régimen xenófobo de Donald Trump.

 

Así, entre el gobierno mexicano, la embajada de Haití y las gestiones de Metelus, estos migrantes obtendrán una  visa humanitaria con duración de un año para poder moverse libremente por el territorio y buscar un trabajo. Además, s están gestionando la apertura de plazas laborales, su inscripción al Instituto Mexicano del Seguro Social para su atención médica y, algunos, podrán entrar a estudiar a alguna universidad pública del país.

En Tijuana donde yacen la mayoría de las y los refugiados, ya se planea la construcción de “Little Haití”, la colonia que brota de la esperanza, hecha de coraje y sueños. Falta tiempo; pero significa que el sol una vez más ha de salir por el horizonte destellando futuro. “Es una situación difícil porque también están llegando mexicanos deportados, pero yo pido una oportunidad para los hermanos haitianos y africanos”, dijo Metelus, el héroe; quien ha mostrado que el humanismo es aún nuestra mejor arma en tiempos de muros y globalización negativa.

No es Siria, es México, y es una crisis de refugiados


En sus ojos naufraga la esperanza, como un barcaza varada en un mar sin viento. Así, más de dos mil emigrantes procedentes de Haití yacen en las ciudades fronterizas de Tijuana y Mexicali, Baja California, hacinados en cuartos de madera y sin dinero, en espera de obtener asilo en Estados Unidos. Pero no hay respuesta, y esto ya es una “crisis humanitaria”.

Wilner Metelus, presidente del Comité Ciudadano en Defensa de Naturalizados y Afromexicanos (CDNAM), me dijo que la situación es alarmante. Los migrantes son asistidos por algunas organizaciones humanitarias, pero no existe apoyo suficiente por parte de los gobiernos de México y Estados Unidos para attender el estado físico y legal de quienes ahí están varados, en espera de entrar a EEUU. Son dos mil, pero están por llegar 5 mil más. Algunas madres ya parieron sus hijos en la calle; otros más están hospitalizados. Todos, tienen hambre y están a mercen del clima.

Hasta el momento, Metelus ha permanecido en contacto con ellos, pero la ayuda no es suficiente. “Nadie está hablando por ellos”, me cuenta y alerta porque muchos de ellos podrían ser deportados masivamente a Haití.

¿A Haití? ¿Después de que el huracán Matthew matara a más de mil y aislara el sur de la isla? ¿A que se van a Haití?

Pero aquí es el sol a plomo. Mexicali y Tijuana fueron construidas sobre territorio desértico con temperaturas que, en primavera o verano, pueden alcanzar los 40 grados durante el día y menos 5 grados en la noche. Este clima yaga la piel de estos migrantes cuya presencia ha venido rompiendo el escenario de un pueblo que no está acostumbrado a grandes concentraciones de población afrodescendiente. Estas no son las fronteras de Siria. Es México, y es una crisis de refugiados.

Buscan ser asilados en EEUU luego de salir de países como Brasil o Venezuela en donde laboraban en proyectos temporales en la industria de la construcción. Ahí llegaron como refugiados luego del terremoto que devastó Haití en el año 2010.

Pero el empleo terminó, y llegaron por tierra a México —junto a más de 3 millones de personas procedentes de México, Centroamérica y otras partes del mundo que lo intentan cada año— buscando cruzar a territorio estadounidense por la línea de la frontera.

Algunos haitianos intentan pasarse por refugiados africanos, particularmente del Congo. Lo hacen porque México ofrece amnistia migratoria a las y los congoleños, a causa de la guerra; no obstante, las personas provenientes de Haití sólo cuentan con un lapso de 20 días de estancia legal. Pero han pasado meses y aquí continúan varados en la frontera, sin que los gobiernos hagan algo concreto. El tiempo corre y la vida apremia.